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‎3 Iyyar 5777 | ‎28/04/2017

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Capítulo 1: Cuando llegué a Kasrilevke

Capítulo 1: Cuando llegué a Kasrilevke

EL ÍDISH HABLA POR SÍ MISMO – Reponemos una serie radiofónica de introducción al ídish con guión de Varda Fiszbein que Radio Sefarad produjo hace una decena de años bajo el título original “ïdish redt zij aleyn”. Esta es la primera de las 20 entregas que la componen.

¿Qué palabras aprendimos hoy?
Yom kíper: Yom Kípur, día del perdón en hebreo, en pronunciación ídish,.
Shil: sinagoga. En este caso, también se utiliza como escuela en ocasiones.
Boruj ha- bó: Baruj Ha- bá, bienvenido en hebreo en pronunciación ídish,.
Shtétl: pueblecito, aldea rural de mayoritaria población judía en el este de Europa.
Sholem Aleyjem: saludo tradicional que se responde con la fórmula invertida Aleyjem Sholem y que significa “la paz sea con vosotros”
Fun vanen kumt a id?: pregunta tradicional en ídish cuando llega alguien desconocido, literalmente ¿de dónde viene un judío?
Gut, gute: bueno, buena.
Tog: día. Gut tog, buen día
Ovnt: tarde. Gutn ovnt, buenas tardes
Najt: noche. Gute najt, buenas noches
Shabes: shabat, sábado en hebreo, en pronunciación ídish.
Voj: semana. Gute voj, buena semana
Yor: año. Gut yor, buen año
Yom tev: yom tov, fiesta o festividad en hebreo, en pronunciación ídish,
Latkes: buñuelos. Los de patatas fueron y son uno de los platos sencillos y tradicionales más populares de la cocina ashkenazi; también los hay de harina de pan ácimo y otros.

El ídish y su acervo cultural
Ídish redt zij aleyn: literalmente “el ídish habla por sí mismo”. Se define y explica así a esta lengua, por su sencillez y versatilidad, refiriéndose quien lo dice a la facilidad de su aprendizaje hablado.
Kasrilevke: la ciudad inventada y emblemática del gran humorista, escritor y dramaturgo Scholem Aleijem, muchas de cuyas obras fueron llevadas al teatro y al cine, como Tevie, el lechero, conocida por el público español como El violinista en el tejado. Se supone que en Kasrilevke viven los soñadores y los shlemmazls, o judíos de mala suerte, a los que todo les sale mal. Por extensión se ha convertido en el shtétl paradigmático.
Es frecuente la utilización de nombres parlantes en la literatura ídish. Así, a los personajes de ficción se les suelen poner apodos o apellidos que hacen referencia a rasgos de personalidad, oficio, costumbres, etc.
En este caso, Moishe Yósl, el recién llegado de la gran ciudad, se apellida Lanvailik (aburrido, corto); y el apodo del lugareño que lo recibe en Kasrilevke, Naiguerik, (curioso).