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‎6 Tevet 5779 | ‎14/12/2018

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Judíos en el Imperio Zarista (4ª parte): Ucrania

Judíos en el Imperio Zarista (4ª parte): Ucrania

MILÍM: LA HISTORIA DE LAS DIÁSPORAS, CON ALICIA BENMERGUI – La historia de Ucrania y de los judíos está íntimamente ligada a la condición en que éstos vivieron en la Zona de Residencia y los lugares donde se les permitió instalarse. La evidencia arqueológica demuestra que los judíos se hallaban junto a los mercaderes griegos que habitaban en la costa del Mar Negro en los últimos siglos antes de la Era Común. Las porciones orientales de Ucrania, que se extienden hasta Kiev, fueron luego absorbidas por el reino de Khazar, con su centro justo al norte del Mar Caspio. Pero no nos ocuparemos de ellos en este tramo de la historia de los judíos en esa región. Han quedado huellas importantes de la comunidad en Kiev, una ciudad que tenía un portal y un barrio judío desde el siglo XI, y donde hay un conocido talmudista en el siglo XII llamado Moshé de Kiev. Los informes de los viajeros, incluido el de Petaḥya de Regensburg, mencionan y describen a la comunidad judía de Kiev, de donde fueron expulsados a fines del siglo XV. El número de integrantes de la judería ucraniana aumentó gracias a las oleadas migratorias provenientes de Europa occidental, particularmente de la región de Renania, que comenzó en el siglo XIII. La zona al oeste del río Dnieper que divide aproximadamente los límites contemporáneos de Ucrania) estuvo bajo la dominación de Lituania hasta 1569, cuando fue anexada a la corona polaca en la formación de la Mancomunidad Polaco-Lituana. Particularmente después de 1569, los judíos eran frecuentemente empleados por la nobleza para administrar los arrendamientos de las grandes propiedades ucranianas (llamadas latifundios) para los terratenientes polacos ausentes. En tales casos, a los judíos se les dio el derecho exclusivo de recaudar impuestos, peajes y otras exacciones del campesinado ucraniano. Mucho más a menudo, el contrato era por el derecho local de propinatsia, el privilegio exclusivo de destilar y vender alcohol que estaba relacionado con el negocio de las posadas donde se vendía alcohol y los pequeños negocios de préstamos.
Mientras los judíos se dedicaban a una variedad de actividades económicas, muchos como artesanos y comerciantes, con un número menor de agricultores, los ingresos de la arrenda constituían la columna vertebral de la economía judía. Bajo este sistema, los judíos en Ucrania florecieron, llegando a una población de aproximadamente 40 mil a mediados del siglo XVII. Los judíos se concentraron en aproximadamente 200 comunidades en la margen derecha del río Dnieper, en las provincias de Volhynia, Podolia, Bratslav, Ruś Czerwona y Kiev. En 1764-1765 vivían alrededor de 300 mil judíos en estas regiones, donde entre otras cosas la nobleza católica polaca intentaba apartar a los ucranianos de rito oriental de su tradición ortodoxa. Existía un gran resentimiento que se manifestó en varias revueltas que culminaron en el gran levantamiento en 1648 bajo la dirección de Bogdán Jmelnitski (Bohdan Khmel’nyts’kyi, en la imagen, entrada triunfal en Kiev), quien dirigió un ejército cosaco que buscaba acabar con la dominación polaca en la región. Aunque sus objetivos principales eran los polacos, especialmente nobles y sacerdotes católicos, la población judía local era mucho más accesible, y horribles masacres ocurrieron en toda la orilla derecha de Ucrania. La devastación del período, conocida entre los judíos como Gzeyres takh vetat (los Decretos Malignos) de 1648-1649, resultó en la muerte de hasta la mitad de la población judía. Después de que la rebelión disminuyó, los ataques esporádicos contra los judíos continuaron, incluida la rebelión Haidamak de 1768, que devastó particularmente a la comunidad judía de Uman. Con las particiones de Polonia determinadas por el Imperio Zarista a finales del siglo XVIII, la región que abarcaba la mayor parte del territorio de la Ucrania contemporánea se anexó al Imperio ruso y, finalmente, se designó parte del gueto geográfico que limitaba la conocida como Zona de Residencia. Una excepción fue Kiev, donde estaba prohibida la residencia de judíos a pesar de que varios miles de judíos vivían allí ilegalmente a principios del siglo XX.