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‎25 Av 5777 | ‎17/08/2017

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“La dama de oro (Woman in Gold)” (2015), de Simón Curtis (EE.UU.)

“La dama de oro (Woman in Gold)” (2015), de Simón Curtis (EE.UU.)

FILMOTECA, CON DANIELA ROSENFELD –

Guion: Alexi Kaye Campbell. Reparto: Helen Mirren, Ryan Reynolds, Daniel Brühl, Katie Holmes, Max Irons y Tatiana Maslany.

Tras huir de Viena sesenta años atrás durante la Segunda Guerra Mundial, una mujer judía llamada María Altmann (Helen Mirren) emprende un viaje para reclamar las posesiones que los nazis confiscaron a su familia, entre ellas la célebre obra de Gustav Klimt “Retrato de Adele Bloch-Bauer I”. El joven abogado Randy Schoenberg (Ryan Reynolds) echará mano de su valor para suplir su falta de experiencia al acompañarla en esta lucha que los llevará hasta el corazón del gobierno austriaco y la Corte Suprema de Estados Unidos. Por el camino, María deberá enfrentarse a las terribles verdades de su pasado.
La actividad nazi no sólo estuvo dedicada a la masacre indiscriminada de judíos y otros colectivos, sino que un capítulo destacable de su macabra historia se centró en el saqueo de sus propiedades y pertenencias. En este apartado es importante destacar que la apropiación de obras de arte tuvo una especial relevancia. Éste precisamente es el contexto elegido para ubicar La dama de oro, el último film de Simon Curtis, en el que nos presenta el caso real de María Altmann, una mujer judía encarnada por Helen Mirren que luchará con la ayuda de un joven abogado (Ryan Reynolds) para recuperar las posesiones familiares que le arrebataron los nazis; la de mayor peso sin duda es el famoso cuadro de Gustav Klimt “Retrato de Adele Bloch-Bauer I”.
El film se centra en la lucha de María Altmann pero acertadamente la narración no sólo se sitúa en la época presente. Con precisos flashbacks (un excelente trabajo de fotografía de Ross Emery, que introduce diferentes tonalidades entre las dos épocas para dotar de mayor realismo a la recreación histórica) éstos profundizan en la psicología de María Altmann y nos permiten comprender mejor sus motivaciones.
María, nacida en 1916, pertenecía a una familia judía de clase alta de Viena. Desde niña estuvo envuelta en un gran ambiente cultural, debido en gran parte a que su tía Adele Bloch-Bauer era una mecenas que recibía en su casa a numerosos artistas como los compositores Gustav Mahler, Richard Strauss y Johannes Brahms o el pintor Gustave Klimt, entre otros. El marido de Adele, Ferdinand Bloch-Bauer, le había encargado a este último que hiciera dos retratos de su mujer, el primero en 1907, el segundo en 1912, conocidos como “Retrato de Adele Bloch Bauer I” y “Retrato de Adele Bloch-Bauer II”, respectivamente.
Adele, de salud frágil, falleció a los 43 años de una meningitis en 1925, dejando como deseo que los dos retratos y cuatro paisajes más, obra también de Gustav Klimt, pasaran a formar parte de la Austrian State Gallery. Los cuadros permanecieron en posesión de su marido Ferdinand hasta que éste tuvo que huir a Suiza dejando atrás sus posesiones debido a la ocupación y posterior anexión de Austria al régimen nazi en 1938.
El retrato de Adele Bloch-Bauer fue confiscado por los nazis, el cuadro se subastó y fue a parar a las manos de un abogado nazi, pasando posteriormente a ser propiedad del gobierno austríaco. En 1945 Ferdinand fallece, dejando su herencia a sus sobrinos, siendo María Altmann una de ellos. El cuadro permanecería bajo la custodia de Austria en la Austrian State Gallery hasta que años después, en 1990, el Partido Verde fuerza una revisión de los casos de expolio cometidos por los nazis, pidiendo transparencia en la restitución de las obras de arte requisadas durante ese periodo. Se calcula que a día de hoy todavía miles de objetos robados siguen almacenados en Alemania, sin investigarse su procedencia.
Con un guión efectivo, y un gran trabajo actoral, encabezado por la siempre magnífica Helen Mirren, La Dama de Oro recorre diferentes estados emocionales: melancolía, tristeza, impotencia, para acabar con una necesaria reflexión sobre el pasado más oscuro de la historia, y sobre el rol de los gobiernos actuales para con las víctimas del Holocausto.