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‎1 Iyyar 5777 | ‎27/04/2017

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Los orígenes de Ashkenaz (21ª parte): judíos del Rus pero no ashkenazím

Los orígenes de Ashkenaz (21ª parte): judíos del Rus pero no ashkenazím

MILÍM: LA HISTORIA DE LAS DIÁSPORAS, CON ALICIA BENMERGUI – En este nuevo encuentro con el pasado ashkenazí, continuaremos con esta reflexión sobre un judaísmo diferente al conocido tradicionalmente y que está relacionado con los interrogantes que plantean otros especialistas en las ciencias sociales sobre la historia del judaísmo. Para quienes trabajan con estos temas, son mucho más importantes las preguntas que las respuestas: parece que en el Talmud se plantea la misma cuestión. Y esa es la razón por la que siempre hay diferentes abordajes sobre los temas históricos, y de esa manera se profundiza y se avanza en el conocimiento y comprensión del pasado.
Todo este debate está centrado en el rechazo por parte de algunos académicos de la teoría germano-céntrica que sostiene que el judaísmo de Europa Oriental proviene del Imperio Germánico, y que el idish es una lengua derivada del alemán. Para demostrar esta tesis, el filólogo Alexander Kulik aporta diferentes evidencias, tanto históricas como lingüísticas, que prueban que había población judía que habitaba en la región de Galicia-Volhynia y en Lituania antes del siglo XIII, cuando se creó el Ducado de Lituania. Y lo mismo en el Rus, antes de que llegaran los judíos de la región germánica. Las otras pruebas documentales que se proponen son el hallazgo en la Genizá de un texto escrito en un hebreo eslavico, en tanto que existen cartas que demuestran que un erudito de Kiev, residente en Champagne, mantenía correspondencia con Bagdad, y que recibió un tratado teológico desde dicha ciudad, luego enviado a Regensburg a través de este judío del Rus.
Se hallaron escritos de eruditos judíos de origen eslavo, traductores que en la Edad Media recurrieron a su lengua materna, el hebreo eslavo, para aclarar el significado de palabras que eran incomprensibles en hebreo o arameo (como lo hizo Rashi con el francés, convirtiéndose en una muy valiosa fuente del francés que se hablaba en Edad Media), o incluso para compararlos con la escritura hebrea.
Para Kulik, estos judíos provenientes del Rus, de las regiones eslavas, han cumplido también una función tradicional de los judíos europeos, siendo embajadores, traductores que trabajaron como mediadores entre culturas y religiones diferentes, especialmente entre el Islam y el cristianismo. Eso se ha comprobado en Inglaterra donde se han hallado documentos medievales que prueban que hubo comercio entre el Rus y los ingleses y que los traductores fueron judíos. Algunos de los eruditos de las famosas academias o yeshivot de Champagne y la Renania habían llegado del Rus. Así lo han sido Moses de Kiev en el siglo XII en lo que hoy es Francia, e Isaac del Rus en la Germania. Otro judío del Rus, Benjamin, llega a Colonia en 1180 gracias la generosidad de Vladimir, un comerciante de Volhynia. Asher bar Sinai, un estudiante del Rus, llega a Toledo a comienzos del siglo XIV siguiendo una ruta que incluyó Mallorca y Sicilia.
La documentación existente en fuentes británicas de los siglos XII y XIII prueba que allí estaban instalados como mercaderes o banqueros ” Ysaac de Russie” e ” Isaac de Chernigov”. Otras fuentes de otros sitios de Europa demuestran la presencia de estos judíos eslavos provenientes de Europa Oriental, de las regiones eslavas, que utilizaban el eslavo-hebreo como lengua. No eran judíos ashkenazím, estaban allí: se supone que llegaron desde Persia y desde otros lugares de los que continuaremos hablando en nuestras próximas entregas porque esta historia continúa. . .