FUERA DE FOCO, CON BRYAN ACUÑA – En 1974, Yasser Arafat irrumpió en la ONU con un mensaje de resistencia y lucha, proyectando a la OLP como voz única del pueblo palestino. Su símbolo fue claro: “la rama de olivo y el fusil”, paz sí, pero sin renunciar al derecho a resistir.
Casi medio siglo después, Mahmoud Abbas habla en el mismo foro con un tono distinto: diplomacia, derecho internacional y llamados a la cooperación. Reconoce a Israel, critica tanto la ocupación como a Hamás, y apuesta por elecciones, reformas y reconstrucción.
Similitudes y diferencias:
-
Ambos denuncian la ocupación y reclaman autodeterminación.
-
Arafat era revolucionario y beligerante; Abbas se muestra conciliador e institucional.
El reto de Abbas:
-
Crisis de legitimidad: sin elecciones desde hace más de una década y con una Autoridad Nacional Palestina fragmentada frente a Hamás y otros grupos.
-
Falta de sucesión clara, avanzada edad y escasa cohesión interna.
-
Su única herramienta real: la diplomacia internacional.
El contexto externo:
-
Netanyahu gobierna con apoyo de la ultraderecha israelí, impulsando asentamientos y debilitando cualquier negociación.
-
El desequilibrio es evidente: Israel con fuerza política y militar, Palestina con un discurso diplomático pero frágil.
Conclusión:
- El discurso palestino ha evolucionado de la resistencia armada a la vía diplomática. Sin embargo, mientras la Autoridad Nacional Palestina no se renueve y la radicalización israelí avance, existe el riesgo de que los llamados a un “nuevo Medio Oriente” se queden en retórica.




