FUERA DE FOCO, CON BRYAN ACUÑA – A tres años del 7 de octubre de 2023, la columna propone alejarse de la cronología de la guerra para analizar cuánto ha cambiado el sistema regional. La premisa central es que buena parte del Oriente Medio existente antes del ataque ya no funciona bajo las mismas reglas: Hamás perdió capacidades importantes, Hezbolá sufrió una fuerte degradación, Assad ya no gobierna Siria y la arquitectura regional iraní enfrenta mayores restricciones. Israel también modificó su doctrina de seguridad. El fracaso de la contención de Hamás debilitó la idea de administrar amenazas mediante disuasión y abrió paso a una estrategia más orientada a degradar capacidades antes de que alcancen nuevamente niveles considerados intolerables. El problema pendiente es político: la superioridad militar puede reducir amenazas, pero no determina quién gobernará Gaza ni cómo construir una seguridad sostenible.
Irán conserva poder regional, pero su red de aliados opera bajo condiciones más difíciles. Al mismo tiempo, la confrontación directa entre Israel e Irán dejó de ser un escenario excepcionalmente remoto. La cuestión palestina regresó al centro de la diplomacia regional e internacional, aunque persiste una contradicción: ganó centralidad externa mientras las instituciones palestinas siguen profundamente fragmentadas. Los Acuerdos de Abraham sobrevivieron, pero una futura ampliación de la normalización árabe-israelí difícilmente podrá desarrollarse ignorando la dimensión palestina. Estados Unidos, por su parte, nunca abandonó Oriente Medio, pero terminó aumentando nuevamente su involucramiento mientras Arabia Saudita, Emiratos, Catar y Turquía buscan mayores márgenes de autonomía mediante una política de alianzas cada vez más flexible.
La tesis final es que todavía resulta prematuro hablar de un “nuevo Oriente Medio”. El orden anterior fue profundamente alterado, pero aún no existe una arquitectura capaz de sustituirlo. Tres años después, la pregunta ya no es cómo regresar al 6 de octubre de 2023, sino qué sistema regional puede construirse después de su ruptura.




