India e Israel: pragmatismo estratégico en un sistema internacional fragmentado

FUERA DE FOCO, CON BRYAN ACUÑA – La relación entre India e Israel es un ejemplo claro de pragmatismo estratégico en el sistema internacional contemporáneo. Aunque durante la Guerra Fría, India mantuvo distancia de Israel por su cercanía al mundo árabe y su liderazgo en el Movimiento de Países No Alineados, el fin del orden bipolar y las reformas económicas de 1991 transformaron su política exterior. Desde entonces, Nueva Delhi ha fortalecido una asociación estratégica con Israel, especialmente en defensa, tecnología, ciberseguridad y modernización militar, convirtiéndose en uno de sus principales compradores y socios en coproducción. 

Al mismo tiempo, India mantiene vínculos con Irán, particularmente a través del desarrollo del puerto de Chabahar, clave para su acceso a Asia Central y para reducir su dependencia logística de Pakistán. Esta coexistencia no responde a afinidades ideológicas, sino a una doctrina de autonomía estratégica basada en el multi-alineamiento. India coopera simultáneamente con Estados Unidos, Rusia, Israel e Irán, segmentando intereses y diversificando dependencias. 

El caso demuestra que en un orden multipolar y competitivo, las potencias emergentes priorizan el cálculo estratégico sobre la lealtad ideológica. India no elige bandos: elige intereses, maximizando margen de maniobra en un entorno global volátil.

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