A FONDO – “Irán ha utilizado todos sus instrumentos que cuentan y están a su disposición para, de algún modo u otro, aislar al Estado de Israel tanto en la región como en Occidente. Y una de las formas en que yo percibo de que Irán lleva a cabo esta operación es manipular el judaísmo como tal, el judaísmo como religión.” “Desde el 7 de octubre el Estado de Israel ha mostrado una autonomía estratégica a la hora de tomar sus decisiones. De algún modo u otro yo creo que la forma en que ha operado Estados Unidos en la región responde al liderazgo que ha tomado Israel de por sí.” “Esto es un juego de ajedrez que opera en tres dimensiones. Tenemos un tablero regional y tenemos un tablero en que los jugadores son las potencias de mayor peso en el mundo. En este caso hablo de China y hablo de Estados Unidos.”
“Es muy probable que Israel se vea en algún momento dado operando en solitario frente a Irán.” El conflicto entre Israel e Irán no se juega solo en un tablero, sino en tres dimensiones simultáneas: el regional, el de las grandes potencias y el de la guerra cultural en Occidente. Así lo explica Jorge Opalinski Rimer, doctorando en la Universidad de Comillas experto en geopolítica y relaciones exteriores de Israel, además de entre el chavismo venezolano y la República Islámica. En esta entrevista Opalinski repasa cómo Irán ha instrumentalizado el antisionismo para aislar a Israel, por qué el régimen teocrático ha demostrado ser más resiliente de lo esperado y cuál es la apuesta estratégica que el Estado de Israel puede verse obligado a afrontar en solitario.




