LA ENTREVISTA – Dana Chocron nació y creció en España, pero lleva bastantes años radicada en Israel. En su última visita a la familia en Madrid se quedó, como tantos otros israelíes, sin la posibilidad de volver a su casa por causa del cierre de los aeropuertos y la cancelación de los vuelos. No es la única que se ha quedado a la espera de una posibilidad de retorno que no implique gastar un dineral y aventurarse a una combinación peligrosa y prolongada de medios de transporte en Medio Oriente. Sin embargo, su moral está intecta y ha respondido a nuestra solicitud de entrevista con estas palabras “mi experiencia desde fuera es ver a Israel desde aquí y llenarme de orgullo y esperanza, porque estamos luchando la guerra que nadie se atreve a luchar, pero que es tan necesaria, no solo para Oriente Medio, sino para el mundo entero. Nuestros aliados, EE.UU., la están luchando con nosotros, pero el riesgo lo corre Israel. El territorio de EE.UU. está lejos, a ellos los misiles nos les caen directamente sobre civiles. Así que, a propósito del apoyo que tenemos que dar a nuestro país (digo nuestro, de los judíos) es, como mínimo, un sionismo incondicional. Incondicional es como en el amor, no quiere decir que lo permite todo, pero quiere decir que no desaparece bajo ninguna circunstancia, y menos durante los tiempos duros. Está en la sangre de los judíos ser críticos, sino no hubiésemos llegado donde estamos. Pero hay formas y momentos para la crítica, y de nuevo, tiene que ser constructiva: hay mucho en juego y al final los que cargamos con los daños de la guerra somos los que habitamos ahí (físicos, financieros, psicológicos y más)”.




