FUERA DE FOCO, CON BRYAN ACUÑA – Nuestro colaborador desde Costa Rica nos habla del uso de la información como arma de disuasión y propaganda.
En la guerra moderna, las declaraciones públicas de los líderes políticos no son meros informes de rendición de cuentas, funcionan como armas en el dominio cognitivo. Las palabras del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, sobre la demolición de barrios en Gaza y aldeas en el sur del Líbano, ilustran cómo un mismo discurso se utiliza para tres fines opuestos:
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Para Israel: Busca proyectar fuerza, disuadir a los enemigos (Hamás, Hezbolá, Irán) y dar seguridad a la opinión pública interna.
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Para tribunales y ONG (CIJ/CPI): Sirve como prueba de intencionalidad (mens rea) para argumentar que la destrucción es una política estatal deliberada y no un daño colateral.
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Para la propaganda rival: Es el insumo principal para denunciar castigos colectivos y deshumanizar al adversario ante la comunidad internacional.




