Adiós a Matti Caspi Z’L, el cantante y compositor que ayudó a moldear la cultura israelí

HOMENAJE – Como tributo al cantautor israelí Matti Caspì este fin de semana pasado, reponemos uno de los programas que dedicamos a su música, en este caso, en 2013. El compositor, cantante y letrista que produjo unas mil canciones, incluyendo muchas de las más queridas de Israel, falleció a los 76 años de edad, tras padecer un cáncer en los últimos años. Entre sus canciones más famosas están “Brit Olam” (Pacto eterno), “Eij Ze SheKojav” (Cómo es que una estrella), “Hine Hine” (Aquí, aquí), “Lo Yadati SheTelji Mimeni” (No sabía que me dejarías) o “Shir HaYoná” (El canto de la paloma).

Caspi lanzó docenas de álbumes durante sus décadas de trabajo, a menudo como músico y productor. Fue conocido por sus colaboraciones con artistas de la talla de Leonard Cohen, Ehud Manor, Yehudit Ravitz, Shlomo Gronij, Shalom Janoj, Java Alberstein, Netanela, Nurit Galron, Danny Robas, Gali Atari, Arik Sinai, Meir Banai, Erez Halevi, Shoshana Damari y muchos más. Nació en 1949 en el kibutz Hanita, en el norte de Israel. Durante su servicio militar obligatorio en la Tropa del Comando Sur, formó su primera banda musical, un trío con dos amigos, Gadi Oron y Ya’akov Noy, llamado Los Tres Gordos, y lanzó su primer gran éxito, “Ani Met” (Me estoy muriendo). Su carrera profesional comenzó días después de ser dado de baja del ejército, cuando recibió una llamada de Arik Einstein, pionero del rock israelí. En 1973, cuando el cantante canadiense Leonard Cohen llegó a Israel durante la Guerra del Yom Kipur, Caspi se unió a él tocando la guitarra y actuó para las tropas en toda la península del Sinaí. Más de un crítico ha señalado que Caspi fue una especie de hombre del renacimiento musical, un gran armonizador que veneraba las tradiciones populares israelíes y tenía la capacidad de crear composiciones musicales complejas que se relacionaban totalmente con la experiencia cultural israelí.

Caspi fue “uno de los más grandes compositores israelíes de nuestra generación”, declaró el presidente Isaac Herzog tras la noticia de su fallecimiento. “Nos quedan sus obras magistrales, las melodías que adornaron textos maravillosos y les dieron vida eterna, las composiciones que moldearon la música israelí durante décadas, los arreglos en los que su toque único era tan evidente. Matti Caspi ya no está, pero su contribución a la música israelí y a nuestras vidas sigue muy presente y seguirá acompañando al mundo cultural durante generaciones”.

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