A FONDO – “No hay cosa que pueda hacer Israel que vaya a satisfacer a quienes odian a Israel, no hay cosa buena. Y con el antisemitismo pasa lo mismo, no necesitas judíos para ser antisemita.” “Pienso que lo que se puede hacer es estar bien informado y ser muy confrontativo, porque hay una gran parte de las discusiones que uno puede tener con estos militantes propalestinos que muchas veces no van a llevar a convencer a nadie, pero hay gente que está viendo la discusión y que va a acceder a información que no tiene”. “El ser antisionista, como dicen ellos, es una especie de “sentido común” y denominador común de la “gente de bien”, y de la izquierda champagne o caviar.”
“No hay anticuerpos dentro de la sociedad para un antisemitismo que se presenta en nombre de los más vulnerables y los oprimidos de este mundo”, advierte el ensayista y analista Alejo Schapire. Afincado en París desde los años noventa, el periodista argentino analiza en esta entrevista los alarmantes diagnósticos que expone en sus libros La traición progresista y El secuestro de Occidente. A través de una dura crítica al movimiento woke y a la quiebra de la brújula moral de la izquierda tras los sucesos del 7 de octubre de 2023, Schapire nos invita a desarmar la complacencia, apostar por la confrontación informada y entender la profunda crisis de identidad que atraviesa la propia sociedad occidental.




