Arthur Szyk: Hitler pidió su cabeza

POLIN: JUDÍOS POLACOS, CON ELZBIETA BORTKIEWICZ – “Creo firmemente que las magníficas tradiciones de la tolerancia religiosa y nacional polaca triunfarán sobre las campañas de persecuciones desatadas por los nacionalismos.” Arthur Szyk

Hitler puso precio a su cabeza. McCarthy lo investigó (el pie de imagen “No les perdones señor, porque saben lo que hacen”, tuvo la culpa) y los soldados americanos preferían sus caricaturas a las pin-up girls. Arthur Szyk, ilustrador y caricaturista judío nacido en Lodz en 1894, fue uno de los artistas más influyentes y comprometidos del siglo XX, y sin embargo su nombre apenas suena hoy. Elzbieta Bortkiewicz lo recupera para contarnos su vida apasionante que arranca en el Imperio Ruso, pasa por París, Cracovia, Londres y Nueva York, y termina con apenas 57 años en un pequeño pueblo de Connecticut. “Soy judío y Polonia es mi patria. No puedo separar una cosa de la otra en mi corazón.” 

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