EL ANAQUEL: LIBROS DE FILOSOFÍA JUDÍA, CON PABLO DREIZIK – Publicado en edición francesa (1938) y póstumamente en edición rusa (1951), “Atene e Gerusalemme” condensa la obra del filósofo judío ruso Lev Sestov (Kiev, 1866 – París, 1938). El análisis de la cuestión del «conocimiento como problema» y la relación entre el conocimiento y el mal en el mundo constituyen el objetivo principal del libro, en el que el autor traza un camino desde la filosofía hasta la religión, cuestionando la pretensión de la primera de agotar el ámbito de la verdad. Este volumen presenta los textos de las ediciones rusa y francesa en traducción italiana, poniendo así al alcance del público una obra significativa de la filosofía de la religión contemporánea, que actualmente despierta un renovado interés.
Lev Isaákovich Sestov (nacido Yehuda Leyb Schwarzmann; Kiev, 1866 – París, 1938), habitualmente transliterado como Lev Shestov o León Chestov, fue un influyente filósofo de origen judío, considerado uno de los mayores exponentes del existencialismo religioso del siglo XX. Su obra destaca por una crítica implacable al racionalismo, al cientificismo y a la tradición metafísica occidental, anteponiendo la libertad individual, la fe y la experiencia trágica de la vida a los dictados de la lógica. Su filosofía se define a menudo como una “antifilosofía” o una rebelión contra la necesidad lógica. Sus pilares fundamentales incluyen:
- Atenas contra Jerusalén: Es su dicotomía más famosa. Sostenía que la filosofía occidental cometió el error de someterse a “Atenas” (la razón griega, la lógica y la necesidad matemática) en lugar de abrazar a “Jerusalén” (la fe bíblica, el Dios personal y la libertad absoluta).
- La crítica al sufrimiento justificado: Sestov acusó a los grandes sistemas filosóficos (desde Sócrates hasta Hegel y Husserl) de intentar convencer al ser humano de que su sufrimiento individual es necesario o secundario frente al orden lógico del universo. Para él, la única respuesta legítima ante la tragedia no es la explicación racional, sino el “grito de Job”.
- “Todo es posible” (Apoteosis de lo infundado): Defendía que Dios no está sujeto a las leyes de la física ni de la lógica. La verdadera fe rompe con lo inevitable, permitiendo que incluso lo que racionalmente es imposible vuelva a ser viable.




