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‎13 Tammuz 5784 | ‎19/07/2024

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Bronislaw Huberman y su «yo acuso» en forma de carta

Bronislaw Huberman y su «yo acuso» en forma de carta

POLIN: JUDÍOS POLACOS, CON ELZBIETA BORTKIEWICZ – Volvemos a hablar de Bronislaw Huberman, el violinista precoz, el personaje atípico, poseedor de un Stradivarius (que perdió dos veces, como nos recuerda Elzbieta Bortikiewicz) famoso en todo el mundo en el periodo de entreguerras (junto a Pau Casals, por cierto)

Su compromiso político, su paneuropeísmo, su oposición al nazismo y su apoyo a los judíos víctimas de la Shoá son los temas centrales de la narración de hoy de nuestra colaboradora. Humberman– que se había negado a actuar bajo el régimen nazi y crearía la Orquesta Filarmónica Palestina en Eretz Israel, la actual Filarmónica de Israel- comentó: «(…) soy polaco, judío, un artista libre y paneuropeo Son cuatro cualidades que me hacen enfrentarme al hitlerismo y considerarlo mi enemigo mortal».

Bortkiewicz rescata algunos párrafos de su dura y acusadora carta a los intelectuales alemanes escrita en Nueva York en donde invita a sus correligionarios a no ser permisivos con el nazismo y les señala  diciendo: «Ante todo el Mundo os acuso, oh intelectuales alemanes, a vosotros que no sois nazis, como los verdaderos culpables de los crímenes nazis, de la destrucción de la gran nación alemana. (…) Es un drama aterrador ver a los líderes espirituales del Mundo que hasta apenas ayer representaban a conciencia y el genio alemán, ciudadanos del Mundo ejemplares, incapaces de reaccionar frente a este ataque a lo más sagrado de la humanidad».

Otros párrafos de la carta de Bronislaw Huberman a los intelectuales alemanes:

«Desde la publicación del reglamento que introduce las legislación de Nuremberg, esta prueba de la barbarie, esperaba oír de vuestra parte alguna expresión de consternación o desacuerdo. Algunos de vosotros debéis guardar un comentario a lo que sucedió, siempre que vuestra declaraciones del pasado eran sinceras. Esperaba en vano. No puedo quedarme callado frente a este silencio. (…)»

(…) Alemanes, nación de poetas y escritores; todo el Mundo, no solamente el Mundo de vuestros enemigos, sino también el Mundo de vuestros amigo, espera estupefacto y preocupado vuestras palabras .