POLIN: JUDÍOS POLACOS, CON ELZBIETA BORTKIEWICZ – “Todos (los judíos) iban en la misma dirección, cruzando el río con las pocas pertenencias que tenían.” “A pesar de la prohibición de salir, los judíos reconstruyeron en el gueto una infraestructura -cultural, social, comunitaria- para sobrevivir.” “A través de la Farmacia del Águila se pasaba del gueto a fuera, y pasaban también medicamentos, documentos, y todo tipo de cosas que normalmente no se podía comprar ni tener en el gueto.”
“Tenemos que recordar esas cosas, que pasa el tiempo y cada vez se habla menos”. “Tenemos que recordar para homenajear a toda esa gente que murió en estos terribles lugares y en esa terrible época de Europa. Una locura total.” Con estas palabras, Elzbieta Bortkiewicz recuerda la historia del gueto de Cracovia, uno de los más de 200 guetos establecidos en Polonia durante la ocupación nazi. Desde el traslado forzoso desde el barrio judío de Kazimierz hasta la liquidación final en 1943, la memoria judía de Cracovia permanece como un símbolo de sufrimiento, resistencia y la necesidad permanente de no olvidar.




