POLIN: JUDÍOS POLACOS, CON ELZBIETA BORTKIEWICZ – “Lo que ocurrió, a pesar del título “Ciclo del buen diálogo”, no tenía nada que ver con cualquier diálogo ni siquiera un diálogo neutral. Hubo gritos de Israel fascista, acusaciones de genocidio, llamamientos a resolver la cuestión de Israel por todos los medios, histeria, ruidos de fondo, intentos de intimidación.” “Hanka Grupińska además dice que es judía. No sé qué trauma ha pasado en su vida, qué ha sucedido porque ahora se identifica con la causa palestina 100%, y siempre está en primer plano armando broncas.”
Un centro creado para honrar la memoria de los supervivientes del gueto de Lodz y financiado en parte con donaciones israelíes se ha convertido en plataforma de propaganda propalestina. Elzbieta Bortkiewicz nos narra el bochornoso episodio ocurrido en el Centro de Diálogo Marek Edelman de Lodz: un acto que instrumentalizó el nombre del héroe del Levantamiento del Gueto de Varsovia para lanzar consignas contra Israel y silenciar voces discrepantes. En el propagandístico panel Hanka Grupińska, autora de LLegué a casa y no había nadie (traducido precisamente por E. Bortkiewicz). Una historia de manipulación de la Memoria que, como advierte Elzbieta, hay que contar y denunciar.




