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‎23 Tishri 5780 | ‎22/10/2019

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“Alrededor de la estación” de David Bergelson, con sus editores Joanna Szypowska y Miguel Ángel Moreno

“Alrededor de la estación” de David Bergelson, con sus editores Joanna Szypowska y Miguel Ángel Moreno


EL MARCAPÁGINAS – Los responsables de Círculo d’Escritores (Editorial Eutelequia) desde el amor y la admiración quieren “dar a conocer la fuerza lírica de la literatura de David Bergelson, así como la terrible suerte que él y otros intelectuales judíos sufrieron bajo la tiranía stalinista”.

“El mundo de Bergelson, primer escritor yidish que no usó pseudónimo para firmar sus obras, es un mundo de poesía y de belleza. Un mundo donde los judíos y los gentiles conviven, como conviven las iglesias ortodoxas y las sinagogas en los cuadros de Chagall.” Esta elocuente frase remata el epílogo de la nueva y oportuna edición de Alrededor de la estación tal vez la obra más célebre del autor judeo-ucraniano David Bergelson.

Bergelson escribió en ruso y en hebreo, pero finalmente se decantó por la riqueza del yidish. Es ésta la lengua de Alrededor de la estación,  cuyo éxito facilitó el ingreso de su autor en la Kultur Liga que en 1918 –es decir, tras la Revolución Rusa- pretendía crear una nueva cultura popular basada en el idioma popular, el yidish.

A partir de 1920 el intervencionismo soviético fue minando la independencia de la Liga, muchos de cuyos miembros –entre ellos Bergelson- optaron por continuar su labor fuera de la URSS. A su regreso, la Liga intensificó su actividad en pro de la idiosincrasia judía: en 1941 se convocó un tumultuoso mitin contra “la bestia fascista”, en 1943 se lanzó una campaña en varios países del mundo para recabar fondos para la causa, más adelante se trabajó en el Libro negro que documentaba el horror del Holocausto y se abundaba en la idea de fundar una república hebrea en Crimea.

En 1948 la temible KGB emprende una actividad represora de las actividades promovidas por la clase intelectual judía: se cierran teatros, se cancelan asociaciones y periódicos, se retiran de las bibliotecas los libros de autores judíos. Se detiene progresivamente a los componentes de la Kultur Liga, que en 1952 fueron juzgados a puerta cerrada y sin defensa: el 12 de agosto de 1952, Bergelson y otros doce autores fueron fusilados en la ignominia de la llamada “Noche de los Poetas Asesinados”.

Las palabras de Joanna Szypowska y Miguel Ángel Moreno junto a la edición de este libro -bello y hondo- son un emocionado homenaje a Bergelson y sus compañeros.