Atrasar todos los relojes, de Hila Zaaror

MÚSICA ISRAELÍ – Tras años de creación y numerosos singles que sonaron en la radio, Hila Zaaror lanza por primera vez un álbum completo auténticamente conectado con su voz, su lenguaje y su identidad musical. Consta de diez canciones, escritas, compuestas y producidas por ella misma. Después de años sobre los escenarios, en el teatro, y trabajando con artistas como Shlomo Artzi y Ricky Gal, plasma aquí toda la experiencia acumulada, pero transformándola en algo muy personal y propio. El álbum abarca desde el rock israelí cálido y crudo hasta momentos íntimos y delicados, con una producción cuidada y toques electrónicos. En el centro se encuentra una escritura directa y personal que aborda el amor, la separación, la pérdida, el cambio, los patrones recurrentes y la capacidad de crecer a partir de una fractura. Son canciones muy personales, pero tocan experiencias familiares y lugares donde es fácil reconocer algo de nuestras vidas. Su música tiene una conexión con la composición israelí del pasado, pero sin sonar nostálgica. El lenguaje es contemporáneo, el sonido cálido y preciso, y su voz es sincera y llena de presencia. Se nota el cuidado en cada detalle de la obra, sin perder de vista lo esencial: una verdad personal con la que cada oyente puede identificarse. Desde el inicio estamos oyendo Elai ba kesem (El embrujo vino a mí); Lihiot mukeret (Ser conocida); Lihiot gueber (Ser varón); Lihiot itjá shuv (Volver a estar contigo); Zot lo otá ahavá (No es el mismo amor); Adamá (Tierra); Abaním kvedot (Piedras pesadas); Eten lashinui likrot (Dejaré que el cambio ocurra); Kol hamejoguim leajor (Atrasar todos los relojes); para acabar con Searot roshí (Los cabellos de mi cabeza).

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