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‎18 Tishri 5782 | ‎24/09/2021

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Antonio de León Pinelo: el Paraíso en el nuevo continente

Antonio de León Pinelo: el Paraíso en el nuevo continente

LOS PASOS DE SEFARAD EN EL NUEVO MUNDO, CON DAVID ROSENTHAL – Antonio de León Pinelo, hijo de judíos del Sefarad portugués, escribió entre 1645 y 1650 “El Paraíso en el Nuevo Mundo. Comentario apologético, historia natural y peregrina de las Yndias Occidentales, yslas y tierra firme del Mar Occeano”. León Pinelo, bibliófilo de profesión y oidor del Rey, además fue sospechoso de ser judaizante. Su abuelo y miembros de su familia fueron sometidos a interrogatorios o condenados a muerte por la Inquisición en Lisboa. Asimismo, en 1622, cuando regresó a España, fue nombrado relator del Consejo de Indias y luego designado Cronista Mayor de dicho Consejo. De hecho, Porras Barrenechea señala que “toda proposición insólita puede llevar un germen de herejía, más si proviene de un árbol sospechoso como el de Pinelo”. León Pinelo se basó en los escritos de Efrén y de Moshe Bar-Kepha que proponían que el Paraíso se encontraría en un continente distinto a los otrora conocidos. Al comienzo del libro dice: «Yntento es y Qüestion principal deste Comentario investigar el Sitio y colegir el lugar que tuvo en su creación el Paraiso Terrenal: y si fue ó pudo ser en el Nuevo Mundo, que llamamos Yndias Occidentales, ó en alguna de sus Provincias». León Pinelo sitúa al Paraíso en la Amazonía y, más concretamente, en la selva peruana. 

León Pinelo realizó un periplo a «las Indias» a muy temprana edad, de Tucumán a Charcas, donde estudió con jesuitas, y luego se dirigió a Lima e ingresó en la Universidad de San Marcos. Accede luego a la carrera eclesiástica y se convertirá en capellán del arzobispo de Lima. De igual forma, ingresar al clero católico, era una usual forma de dejar atrás el pasado hebreo. En fin, León Pinelo buscó demostrar históricamente que el paraíso existió y que estaba ubicado entre los ríos de Suramérica. Para esto se apoyó del conocimiento de la época y de una especial erudición para relacionar la teología con la historia natural, la geografía y la cosmografía.