SEFARDEANDO, CON ESTHER TRUZMAN – “Málaga siempre ha sido mi segunda casa al vivir en Melilla; de hecho, para muchos ceutíes también es su segunda casa Málaga.” “Sigue habiendo una comunidad judía muy viva en Málaga… en Málaga, en Torremolinos, en Marbella…” “Salomón ibn Gabirol era conocido con el nombre latino de Avicebrón” “Fue bastante importante Málaga, incluso más que la judería de Granada.”
“La judería de Málaga es bastante desconocida, de hecho no hay ningún vestigio visible; lo que sabemos es a través de documentación”, explica Esther Truzman en esta conversación en la que nuestra encantadora divulgadora sefardí desgrana los secretos de las juderías nazarí y castellana de la ciudad andaluza, rinde homenaje al gran Salomón Ibn Gabirol y a personajes como Judah Abendab. No acabamos en El Pimpi...pero si se animan, pueden reproducir en su casa la picassiana “tortilla de colores”, una receta tradicional transmitida de generación en generación en la familia de Esther. ¡Gracias!
Tortilla de colores
Ingredientes
5 huevos
100 g de judías verdes
100 g de guisantes
4 zanahorias
4 patatas
2 cucharaditas (aprox. 5 g) de sal (una para el agua de cocción y otra para la mezcla)
Pimienta al gusto
Nuez moscada al gusto
Una pizca de cúrcuma (para dar más color y sabor)
Aceite de girasol (para engrasar el molde)
Elaboración
Pelar y cortar todas las verduras (zanahorias, patatas y judías verdes) en cuadraditos pequeños.
Hervir las verduras en agua con una cucharadita de sal hasta que estén tiernas.
Escurrir bien las verduras y reservar.
Batir en un bol aparte los 5 huevos.
Añadir al bol de los huevos las verduras escurridas.
Condimentar la mezcla incorporando la sal restante, la pimienta, la nuez moscada y una pizca de cúrcuma.
Mezclar bien todos los ingredientes hasta integrar.
Engrasar un recipiente rectangular apto para horno (tipo plumcake o pyrex) con un poco de aceite de girasol.
Vertir la mezcla en el recipiente.
Horno: Cuajar a 180 °C (con calor arriba y abajo) durante unos 45 minutos aproximadamente.
Servir: Dejar enfriar o templar antes de consumir (ideal para tomar fría en Shabat).




