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‎16 Elul 5779 | ‎16/09/2019

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“Fresas silvestres para miss Freud”, con su autora Elisabet Riera

“Fresas silvestres para miss Freud”, con su autora Elisabet Riera

EL MARCAPÁGINAS – Anna Freud, la hija del padre del psicoanálisis Sigmund Freud, recuerda su vida en una tarde otoñal de 1892 desde Maresfield Gardens, la casa londinense donde ha vivido desde que su familia tuvo que exiliarse de Viena huyendo de los nazis. Elisabet Riera elige ese punto de partida para acercarnos ,en su novela biográfica Fresas silvestres para miss Freud, a la vida de la hija pequeña de Freud quien siempre amo a su padre y su legado por encima de todo, incluso de ella misma.

Dice Elisabet Riera que en su novela –fruto de años de investigación y que combina la ficción con correspondencia epistolar inédita en castellano– no encontraremos a “un Freud sin mácula”. Sigmund Freud es sabio, profesor, pero también padre, esposo, enfermo, perseguido...humano, como su hija Anna.

Desde la editorial Berenice nos cuentan: Anna, la menor de los seis hijos del matrimonio Freud, no se casó, no tuvo hijos. Heredera intelectual del profesor, acabó convirtiéndose en una gran pionera del psicoanálisis infantil, pero vivió siempre a la sombra de su padre. Fue su máxima defensora y su admiradora más pertinaz. Creció moldeada por las teorías psicoanalíticas tempranas, e inmersa en un universo en el que Sigmund Freud era un dios. Esto le permitió entrar en contacto con algunos de los personajes más brillantes de la época, asistir a grandes congresos, trabajar para la Verlag y escribir sus propias obras. Públicamente, fue siempre la hija devota, la trabajadora incansable, la discípula perfecta. De su vida íntima, en cambio, nada dejaba asomar…

Esta novela biográfica se adentra en la psique de Anna. Sus dudas y flaquezas, la formación de un carácter que siempre se debatió entre lo expresado y lo reprimido, entre el deber y el placer. Desde que en la cuna pronunció sus primeras palabras oníricas —«Fresas silvestres, Anna Freud»— acompañamos a la pequeña Annerl en los juegos infantiles con sus hermanos varones, a las excursiones familiares por los bosques de Austria, a su psicastenia adolescente, sus fantasías masturbatorias y a los meses que pasó sola en Merano, sin que se le permitiera asistir a la boda de su hermana y gran competidora Sophie. Presenciamos también un momento clave en la vida de Anna: cuando la neoyorquina Dorothy Burlingham llama a la puerta de su consulta para pedirle consejo acerca de sus cuatro hijos, que ha llevado consigo a Viena tras separarse de su marido.

Dos guerras mundiales, la irrupción nazi, el exilio en Londres, la muerte del profesor, la fundación de las Guarderías de Hampstead y los ataques al psicoanálisis constituyen el marco histórico por donde transita esta novela tejida con documentos reales, que nos sumerge en el río de pensamientos y emociones de una mujer abnegada, brillante, contradictoria y excepcional.