Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

‎13 Kislev 5780 | ‎11/12/2019

Scroll to top

Top

Horas de esplendor

Horas de esplendor


TEATRO JUDÍO, CON HORACIO KOHAN – Cada año, Sefarad Editores lanza una Agenda que, junto con el calendario hebreo del año que se inicia, incluye un tema central en torno al cual desarrolla textos del máximo interés. El tema central de la agende de 5769 (septiembre de 2007) fue el teatro judío, asunto sobre el que Radio Sefarad realizó una serie de 8 entregas, de la cual, ésta (correspondiente a la edad dorada del teatro judío moderno) es la cuarta.

Israel (Yisroel o Yisrol) Rosenberg fundó la primera compañía de teatro ídish en Rusia imperial. Nació hacia 1850 y murió en 1903 o 1904. Fue lo que se llamaba un “abogado de esquina” (es decir, uno sin diploma) y un estafador en Odessa. Rosenberg formó parte de la migración de comerciantes y de intermediarios a Bucarest, Rumania, a comienzos de la guerra ruso-turca de 1887. Distinto al resto de los nómadas, Rosenberg se unió a la troupe de Goldfaden y se convirtió en un buen actor. Como muchos de los que trabajaron con Goldfaden, pronto se asoció con su paisano Jacob Spivakovsky y formó su propia troupe, que viajaba por el este de Rumania. Al principio todo fue bien pero con el final de la guerra comenzaron a perder público y se marcharon a Odessa, donde había audiencias que habían conocido ya el teatro ídish en Rumania. Allí, en la primavera de 1878, Rosenberg formó una pequeña troupe que incluía a Spivakovsky, a cantores de Broder, a Boris Holtzerman, a Laizer Duke, a Aaron Schrage, a Jacob Adler, a Sophia (Sonya) Oberlander, que más tarde se casó con Adler, a Masha Moskovich, que Adler describe en sus memorias como “una belleza de pelo color oro rojo”, y varios otros, incluyendo cantantes de un coro local de la sinagoga. Comenzaron a actuar en el restaurante Akiva con dos vodeviles ligeros y la obra de Goldfaden Los reclutas. El elenco era sólo de varones, porque las dos mujeres consideraban a éste un lugar poco respetable; eso pronto fue remediado alquilando el Club Remesleni, un teatro con capacidad para 800 espectadores que había ofrecido muchos espectáculos en alemán. Allí representaron La abuela y la nieta de Goldfaden, con un cantor de Broder llamado Weinstein, limpio y afeitado por primera vez en su vida, como la abuela, y Masha Moskovich como la nieta. Después de otros éxitos en Odessa, se interrumpió su funcionamiento brevemente por la noticia de que Goldfaden, cuyas obras utilizaban sin permiso, venía con su compañía a Odessa, y Rosenberg, el menos ético de los hombres, rebautizó su compañía con el nombre de “Compañía Goldfaden”, y desapareció de Odessa para viajar por el interior. En Kherson, un granero fue adaptado para teatro por un rico soldado jubilado, Lipitz Beygun, que incluso importó el escenario desde España. Aquí sumaron un nuevo promotor, Avrom Zetzer, que ya había trabajado para Goldfaden, y que consiguió que Goldfaden aceptara la troupe de Rosenberg como una compañía propia itinerante por el interior, a condición de que Tulya, un hermano de Goldfaden, fuera oficialmente el jefe de la compañía. Goldfaden también reclutó a Spivakovsky para su propia troupe de Odessa. Con Tulya al frente, según escribió Adler, no hubo más soflamas comunistas ni camaradería idealista. Actuaron un mes en Chişinău (Kishinev), donde la gente dormía en el patio para ser los primeros en conseguir entradas. Cuando los actores de Rosenberg se pusieron en huelga por su escasa paga, él mismo desempeñó triunfante el papel juvenil del protagonista de Shmendrik, rompiendo con eficacia la huelga. Viajaron a través de Ucrania actuando en algunas ciudades, acosados por la policía en ocasiones, hasta que Goldfaden les ordenó volver a Odessa, una llamada que la mayoría de su compañía obedeció, dejando a Rosenberg con una minúscula troupe. Allí tuvieron la buena fortuna de oír por casualidad la voz de una mujer que hicieron más adelante famosa bajo el nombre de Keni Liptzin, pero que en ese tiempo se llamó Keni Sonyes, y que se convirtió en su nueva prima donna. Viajaron a Spolya, una ciudad que pertenecía en ese entonces al condado de Alexander A. Abaza, probablemente el más filosemita de los consejeros del zar Alexander II. La ciudad carecía de un teatro, pero por orden de Abaza un almacén fue transformado en un espacio teatral excelente, equipado inclusive con su propia dacha. Continuaron su gira con éxito por Zlatapolya, Novomirgorod y Bogoslav. En Pereyaslav, cuenta Adler, actuaron en un teatro pequeño y fino, pero el jefe local de policía trató a las actrices como prostitutas. Mientras tanto, Goldfaden los demandaba por el cobro de sus derechos de autor. La cosa llegó a un punto que Sonya Adler le entregó casi todas sus joyas para aplacarlo. Poco después, a finales de 1880, Goldfaden reclutó brevemente a los Adler para alejarlos de Rosenberg, pero los trató tan mal que terminaron demandándolo para cobrar sus salarios.
El período posterior al asesinato del zar Alexander II en febrero de 1881 fue malo para los judíos. Agentes provocadores viajaban por todo el imperio promoviendo pogromos, uno de los cuales pronto se abatió sobre la troupe en Nezhin. Lograron evitar graves daños convenciendo los matones de que eran una compañía teatral francesa y haciendo uso juicioso del dinero que los Adler habían ganado en su juicio contra Goldfaden. Lograron llegar a Łódź, donde trabajaron lo suficiente para pagar algunas deudas. Oyendo que en Odessa Osip Mikhailovich Lerner y Goldfaden representaban sus versiones respectivas de Uriel Acosta de Karl Gutzkow, Rosenberg y compañía decidieron hacer lo mismo. La producción fue un triunfo, pero no podían repetirla fuera de Łódź. Después de algunas peripecias ocurridas en ocasión de la reaparición de Spivakovsky, se encaminaron a Zhytomyr con un nuevo director a cargo llamado Hartenstein, hombre al parecer rico que deseaba invertir en ellos. Adler, en sus memorias, indica que estaba algo impresionado con Hartenstein, describiéndolo como “ un hombre joven de Galitzia, con el pelo largo y el cerebro corto, a medias educado en Viena y a medias actor”. Pensaron que habían encontrado un rincón tranquilo del imperio ruso en el cual prosperar, pero de hecho Hartenstein, en Zhytomyr, simplemente consumía su dinero. La encarnación siguiente de la troupe fue organizada realmente por Adler, aunque Rosenberg seguía como socio. Con Keni Liptzin viajaron por algunos pueblos de Lituania y de Letonia, intentando llegar a San Petersburgo. Estaban en Riga, en agosto de 1883, cuando se enteraron de que una interdicción total estaba a punto de ser impuesta al teatro ídish en Rusia. Con una cierta dificultad la troupe acordó el viaje a Londres en un buque ganadero a cambio de entretener a la tripulación. Sin embargo, en este tiempo reapareció Grodner, y Adler deseó incluirlo en el grupo que iba hacia Londres. Según Adler, Rosenberg, que desempeñaba muchos de los mismos papeles que Israel Grodner, esencialmente dijo a Adler “es él o yo”. Adler procuró convencerlo para que cambiara de idea pues insistía en incluir a Grodner en la partida. Era uno de los mejores actores del teatro ídish, un gran activo en cualquier función que dieran en Londres, mientras que Rosenberg carecía de profundidad como actor. Este es el final de la historia de la carrera de Rosenberg en el teatro. Adler, en sus memorias, cuenta que cuando volvió a Europa en 1903, después del pogromo de Kishinev (Chişinău), en una tentativa fracasada de convencer a su familia de emigrar a los Estados Unidos, encontró a Rosenberg convertido en un mendigo de la calle y procuró sin éxito darle dinero. Poco después oyó que Rosenberg había muerto.

N. M. Sheikevitch fue un novelista en ídish que, alrededor 1880, se convirtió en dramaturgo del teatro ídish en Odessa, Ucrania. Jacob Adler escribió de sus melodramas: “nada tan crudo como esto se puede encontrar en Goldfaden… [pero] el humor en Sheikevitch es más verosímil”. Sus primeros trabajos para el teatro fueron escritos alrededor de 1881 y realizados en la Sala Mariinski en Odessa, Ucrania, que por entonces formaba parte de Rusia imperial. Sheikevitch pronto consiguió una troupe para representar sus propias obras, pero su éxito se cortó por la interdicción de 1883 para el teatro ídish en Rusia. Sus obras más recordadas son: Der Bel Tchuve (El penitente) y Trefnyak (El impuro).

Israel (Yisrol) Grodner (ca. 1848-1887) fue uno de los intérpretes fundadores del teatro ídish. De origen lituano, se mudó a la edad de 16 años a Berdichev, Ucrania, fue cantor de Broder y actor, y estaba en Iaşi, Rumania, en 1876, cuando Abraham Goldfaden lo reclutó como primer actor de la que se convirtió en la primera compañía profesional de teatro en ídish. El ídish de Lituania es distinto del de Ucrania y el de Rumania, por lo que Jacob Adler comenta que como era el único judío lituano del teatro ídish, hablaba deliberadamente un dialecto distinto de modo de diferenciarse de los otros actores. Aunque su trabajo con Goldfaden generalmente se considera el comienzo del teatro profesional ídish, lo cierto es que Grodner, al ser cantor de Broder, ya era en cierta forma un actor, y había participado en un concierto en Odessa en 1873 en el cual él y otros cantores de Broder interpretaron canciones (algo que también incluía el teatro de Goldfaden) e intercalaron material cómico improvisado entre las canciones (lo que era muy similar a lo que hacía Goldfaden al principio). El actor Jacob Adler, fanático del teatro ruso y muy considerado en Odessa en aquella época, vio a Grodner actuando en tabernas y restaurantes, y escribe en sus memorias sobre la fuerte impresión que le produjo. Lulla Rosenfeld, por su parte, escribe que Grodner era conocido en Odessa como “Srolikl Papirosnik” (de papiros, cigarrillos) porque tenía siempre un cigarrillo colgando de su labio. Grodner conoció a su esposa Annetta en sus recorridos como cantor de Broder. Ella era también una ejecutante fina, e hizo luego una carrera propia en el teatro ídish. Grodner se unió a la troupe de Goldfaden en los tiempos legendarios del Jardín Gradina de Iaşi, y viajó con él durante las primeras giras. En Bucarest, donde la compañía se convirtió en una gran empresa, Grodner comenzó a ser eclipsado como actor por Sigmund Mogulesko, lo que lo llevó a formar su propia troupe con Moishe Finkel, Rosa Friedman y su propia esposa, que era buena cantante. Pronto lo siguió también Sokher Goldstein. Reclutó a Joseph Lateiner como dramaturgo; su primera obra fue Los dos Schmul Schmelkes, basada en el cuento alemán “Nathan Schlemiehl”. Pronto Mogulesko también dejó la compañía de Goldfaden y se unió a Grodner. En 1880 Grodner y Mogulesko viajaron a Varsovia, pero por entonces Mogulesko había asumido el control de la compañía y Grodner fue de nuevo suplantado. Jacob Adler escribe que alrededor de esta época también viajó a Constantinopla y se unió brevemente a la compañía de Goldfaden en Odessa. Poco después de que Grodner fundara una compañía nueva en Riga (otra vez con Finkel, Friedman y su esposa Annetta, ahora su prima donna) llegó la interdicción de 1883 para el teatro ídish en la Rusia imperial. Viajaron todos a Londres, que fue por una temporada el centro del teatro ídish. Los Grodner formaron por breve tiempo una compañía con Jacob y Sonya Adler, actuando en el London’s Prescott Street Club. Allí presentaron la obra Der Bel Tchuve (El penitente), de N.M. Sheikevitch, y Grodner interpretó al malévolo Tzingatan en la producción Shulamith, de Goldfaden. Grodner pronto encontró otra compañía en Galitzia, con la cual hizo una tournée a Viena. Sus recorridos continuaron: Londres, Varsovia y nuevamente Londres, en donde murió en 1887.

Sigmund Mogulesko (1858-1914), también llamado a veces Zigmund, Siegmund, Zelig o Selig Mogulescu (en la imagen, disfrazado de vieja), fue cantante, actor y compositor en el teatro ídish, originario de Zlata Pole/Zlatapolia o de Călăraşi, Besarabia. Fue una estrella de la troupe de Abraham Goldfaden en Bucarest –el papel de Shmendrik fue escrito para él– y pronto fundó su propia compañía. También fue el creador de la Rumanian Opera House de Nueva York, uno de los grandes espacios del teatro ídish de la ciudad. La Jewish Encyclopedia lo describió en 1904 como “el mejor cómico del teatro ídish… conocido también como el principal compositor musical para la escena ídish”. Quedó huérfano siendo niño, aprendió a leer partituras en sólo cuatro meses y sobrevivió siendo meshoyrer (cantante del coro) del cantor litúrgico Iosif Heller. Cuando pocos años más tarde murió su madre, se trasladó a Chişinău (Kishinev), donde cantó en el conocido coro del cantor Nisen Belzer. Como cantante preadolescente, cobraba 60 rublos por año, en un momento en que el sueldo medio de un maestro era de 18 rublos por año. Cantor Cuper (o Kupfer), cantor de la gran Sinagoga de Bucarest, pronto lo contrató como solista. A los 14 años comenzó estudios en el conservatorio y fue un alumno laureado. En 1874 actuó con una compañía francesa de opereta en giras, donde conoció a Lazăr Zuckermann, a Simhe Dinman y a Moses Wald; los cuatro comenzaron a actuar juntos en bodas y otras ceremonias, como Corul Izraelit, “Coro Israelita”. Continuó cantando para la sinagoga, e incluso cantaba los domingos en un coro de la iglesia. Cuando alcanzó los 18 años y su voz cambió, volvió para cantar para Cuper en la sinagoga como director coral. Cuando Goldfaden llegó a Bucarest en 1887 con su compañía, Mogulesko hizo una audición para él con una escena que se convirtió en la base para la obra de Goldfaden Shmendrik o La boda cómica. Mogulesko también desempeñó los papeles cómicos y musicales de otras obras de Goldfaden. En su primer papel serio, una obra de August von Kotzebue, eclipsó al protagonista, Israel Grodner. Con su socio Moishe Finkel, durante la década siguiente, dominó el teatro ídish en Rumania. Con la sala de Jigniţa, su orquesta y Mogulesko mismo, su nivel era comparable al del Teatro Nacional, y Mogulesko actuaba tanto en rumano como en ídish, conquistando a una audiencia que iba más allá de la comunidad judía.
En 1886 o 1887, Mogulesko se marchó a Nueva York, donde se convirtió en una de las primeras estrellas del teatro ídish en el Nuevo Mundo. Según la Jewish Encyclopedia también actuó en Rusia, Galitzia, probablemente Lvov e Inglaterra. En Nueva York introdujo a Jacob Adler y a Keni Lipzin a la escena americana. En junio de de 1906, Mogulesko hizo un regreso triunfante a Rumania, restableciendo el teatro ídish después de una década de crisis. Trajo a Rumania algunos de los éxitos del teatro ídish de Nueva York, la mayoría de los cuales nunca habían sido representados allí: Di Emigrantn (Los emigrantes) de Shaykevich-Shomer, Yekl Baltakse, Dos Groyse Glik (La gran suerte) de Kornblatt y Der Umbakanter (El extranjero) de Jacob Gordin, y tomó el control del teatro de Jigniţa que en ese tiempo se llamaba Teatro de Leiblich.
Mogulesko murió en Nueva York en 1914. The New York Times comentó a la hora de su entierro que “nunca ha habido entre la gente de habla inglesa… tal flujo de condolencia por la muerte de actor desconocido fuera de su profesión”. Ernest Joselovitz escribió una obra sobre la troupe de Mogulesko, Vilna’s Got a Golem, ambientada en Vilna, Lituania, durante los pogromos de 1899.

Intertextualidad: el caso Shmendrik. Shmendrik, oder Die komishe Chaseneh (Schmendrik o La boda cómica) es una opereta bufa de 1887 escrita por Abraham Goldfaden, una de las más tempranas y duraderas obras del teatro ídish. El papel del protagonista fue escrito originalmente para el joven Sigmund Mogulesko, derivado de un personaje que había interpretado el propio Mogulesko el año anterior. Este rol fue más adelante desempeñado por la actriz Molly Picon. La obra se basa libremente en otra anterior en lengua rumana, Vlăduţu Mamei (El chico de mamá), trasladando el escenario a una familia de judíos jasídicos, un entorno que era frecuentemente ridiculizado por los judíos “ilustrados” de la Haskalá. Secundariamente, el título es una parodia de La boda quimica, uno de los trabajos principales de Johannes Valentinus Andreae (1586-1654), fundador de los Rosacruces.
Shmendrik es un idiota y “nene de mamá”, un estudiante desesperadamente malo en una escuela religiosa, cuya madre está totalmente ciega a sus defectos. El relato arranca en el momento en que su madre concerta una unión matrimonial para su hijo; la aterrada muchacha en cuestión no sólo es inapropiada para Shmendrik sino que ya está enamorada de otro. Toda la acción, por supuesto, se centra en cómo ella evitará la consumación de esta boda y logrará reunirse con su verdadero amor.
Según Jacob Adler, la obra produjo tal sensación que un año después de su debut en Bucarest, cuando Israel Rosenberg formó su compañía del teatro ídish en Odessa, “Shmendrik” había pasado ya a la lengua ídish como sinónimo de afectación e incompetencia, pero también se sumó al argot ídish como estornudo, dinero o policía. Shmendrik casi fue un estándar en el teatro ídish hacia la mitad del siglo, pero lamentablemente el texto original de la obra está actualmente perdido. Schmendrick es también el nombre de un mago incompetente en la película de animación El último unicornio (1982), basada en el libro de Peter S. Beagle.

Joseph Lateiner (1853-1935) fue dramaturgo en los primeros años del teatro ídish, primero en Bucarest, Rumania, y más tarde en Nueva York. En esta ciudad fundó con Sophia Karp el Grand Theater, primera sala de Nueva York expresamente construida para representar obras en ídish. Lateiner comenzó escribiendo para el teatro en Iaşi, Rumania, hacia el año 1878, cuando Israel Grodner abandonó la troupe de Goldfaden en Bucarest y necesitaba un dramaturgo. En esta etapa su fama le vino de la mano de Die Tzwei Schmil Schmelkes. Habiendo probado que Goldfaden no era el único que podía escribir piezas de éxito en ídish, Lateiner abrió la puerta a otros escritores en ídish dispuestos a intentarlo.

Jacob Michailovitch Gordin (1853-1909) fue un dramaturgo judeo-americano nacido en Ucrania, recordado por haber introducido el realismo y el naturalismo en el teatro ídish. La Cambridge History of English and American Literature lo caracteriza como “un reconocido reformador de la escena en ídish”. A la hora de su surgimiento, el teatro profesional ídish todavía estaba dominado por el espíritu temprano (1886-1888) de las obras de su fundador, Abraham Goldfaden, a menudo más espectáculos que teatro. Los últimos trabajos de Goldfaden eran generalmente operetas sobre temas más serios, quizás edificantes, pero no naturalistas. Después de su llegada a Nueva York (agrega la Cambridge History) “Gordin sacó el drama ídish en Norteamérica del reino del absurdo y colocó en él un alma viva”, trayéndolo hasta el nivel del “melodrama realista”. Nacido en Mirgorod (también conocido como Novomirgorod), Ucrania, Gordin recibió una educación irregular, pero sin embargo liberal, en su propio hogar. Cuando llegó a Nueva York en julio de 1891, era ya un reformador y bastante reconocido como escritor ruso. También fue granjero, periodista, trabajador de un astillero en Odessa y actor. En Nueva York intentó escribir para los periódicos en ruso y para el socialista Arbayter Tsaytung (precursor de The Forward), pero su vinculación con los conocidos actores judíos Jacob Adler y Sigmund Mogulesko lo incitó a intentar la escritura teatral. Su primera obra, Siberia, estaba basada en la historia real de un hombre enviado prisionero a Siberia, que se escapó, vivió luego una vida normal por muchos años, y terminó exiliándose. Aunque tuvo una discreta recepción (al igual que su segunda obra, Tsvey veltn, oder Der groyser sotsialist, Dos mundos, o El gran socialista) fue un éxito de crítica. Su tercera obra, Der yídisher kenig lir (El rey Lear judío), ambientada en la Rusia del siglo XIX, fue una adaptación libre de Shakespeare y de El rey Lear de las estepas, del escritor ruso Nikolai Leskov, y terminó por consolidar su carrera como dramaturgo en ídish. La obra atrajo una nueva audiencia de intelectuales ruso-judíos al teatro ídish y, constituyó un momento definitivo tanto en la carrera de Adler como en la de Gordin, que se recuerda como la primera “edad de oro” del teatro ídish en Nueva York. Bajo la influencia de sus obras, los actores judíos comenzaron a considerar que su profesión requería estudios y una formación más seria. De sus muchas obras (cerca de 70 u 80) solamente unas pocas se han publicado, y algunas de éstas no tienen mucho valor literario. Entre lo mejor que ha escrito destacan Mirele Efros (1898), Got, Mensch un Teivel (Dios, el hombre y el diablo, basada en el Fausto de Goethe, 1900) y Der Unbekanter (El extranjero, 1905). Hizo también adaptaciones libres de obras de Schiller, Henrik Ibsen, Franz Grillparzer, Victor Hugo y Leo Tolstoi.

Jacob Adler, nacido Yankev Pavlovitch Adler (1855-1926), fue una leyenda del teatro ídish y se hizo famoso, además, por ser el padre de una dinastía única de actores, la “aristocracia” del teatro ídish. Adler es una palabra alemana que significa ‘Águila’, y en la cultura judía moderna hubo solamente una “gran águila”: Jacob Adler. Tuvo dos esposas –una de ellas la gran actriz Stella Adler–, muchos amoríos y nueve hijos talentosos. Entre los niños famosos estaban: Stella Adler, Luther Adler y Ciela Adler, por mencionar algunos. Todos fueron famosos tanto en el teatro norteamericano como en Hollywood. Las memorias de Adler, traducidas y editadas por su nieta y biógrafa Lulla Rosenfeld Adler, fueron publicadas en ídish desde 1916 a 1919, y en 1925 en el periódico socialista Varheit (La verdad). Estas memorias son también la historia de la edad de oro del teatro ídish.
Adler nació en Odessa y desde muy joven se sintió atraído por el teatro ruso. Se unió a un grupo de teatro ídish hacia 1870. Adler fue un gran actor, gran bailarín, pero mal cantante. Ganó experiencia actuando con su compañía en varias ciudades rusas y polacas. Había, hasta 1882, dos compañías muy activas en Rusia: Goldfaden y Sheikevitch. Adler conoció al “rey” Goldfaden pero trabajó con Rosenberg, quien fue su mentor. En Lodz, Adler ganó fama actuando en Uriel Acosta, de Karl Gutzkow. Los pogromos de la década de 1880 casi destruyeron la vida judía en Rusia. Los judíos comenzaron a emigrar y en 1883 se publicó un decreto específico contra el teatro ídish. A finales de noviembre de ese año, Adler emigró a Londres. Entre sus éxitos estuvo la obra El mendigo de Odessa, de Felix Pyat-Herman Fidler. Después de siete años, Adler decidió viajar a Nueva York. Actuó en varios teatros judíos de la Segunda Avenida y estableció más adelante su propio teatro. Su época de mayor actividad se produjo de 1889 a 1926. El éxito de Adler en Londres con El ladrón, de Schiller, contribuyó a su fama. En 1891 Adler formó su propia compañía, el Union Theater, en Broadway. Él buscaba obras dramáticas y no operetas, y se produjo el milagro cuando conoció al dramaturgo Jacob Gordin, quien revolucionó el teatro ídish. El papel de Adler como rey Lear en The Yiddish King Lear lo convirtió en una estrella internacional. Este éxito significó la victoria del teatro de calidad, al integrar obras clásicas en el teatro ídish: Shakespeare, Schiller, Lessing, Tolstoi y Gorki. Fue una victoria sobre la tradición de los teatros que representaban solamente melodramas sensacionalistas, materia barata para atraer las masas judías. En 1903 Adler se convirtió en una superestrella internacional debido a su éxito como Shylock en la producción en Broadway de El mercader de Venecia. Adler dejó una herencia legendaria y también empujó a la excelencia a muchas otras estrellas famosas, tales como Dinah Feinman, Keni Liptzin, David Kessler, Siegmund Mogulesko y el legendario Boris Thomashefsky. Estos actores influenciaron a una nueva generación de actores de los años 20 y 30 tales como Paul Muni, Molly Picon, Aaron Lebedeff, Menashe Skulnick, Ludwig Satz y Maurice Schwartz, consolidando la supervivencia del teatro judío en Estados Unidos. [Extractado de un artículo de Gad Nahshon]

Boris Thomashefsky (1868-1939, escrito a veces Thomashevsky, Thomaschevsky, etc.) fue un cantante y actor judío ucraniano convertido en una de las estrellas más grandes del teatro ídish. Nacido en Tarashcha (en ídish, Tarasche), un shtetl cercano a Kiev, emigró a los Estados Unidos a la edad de 12 años en 1881. Un año más tarde, siendo apenas un adolescente, fue en gran parte responsable del debut del teatro ídish en Nueva York y se lo considera el pionero del “Belt Borscht” (“Cinturón del Borscht”, tradicional sopa de remolachas judía), nombre que recibió un circuito de salas que por todos los Estados Unidos representaba espectáculos en ídish. Aunque Thomashefsky dejó Rusia imperial en un momento en que todavía prosperaba allí el teatro ídish (fue prohibido poco después, en septiembre de 1883), él nunca había visto antes de 1882 lo que creó en Nueva York. Thomashefsky ganaba un poco de dinero cantando el sábado en una sinagoga y también trabajando en una fábrica de cigarrillos. Allí fue donde por primera vez oyó canciones del teatro ídish, cantadas por algunos de sus compañeros. Logró convencer al dueño de una taberna para que traiga algunos ejecutantes y su primera producción fue la opereta de Abraham Goldfaden La bruja. La función era desastrosa y los judíos alemanes piadosos y prósperos del barrio, que se oponían al teatro ídish, hicieron mucho para sabotearlo. La carrera como intérprete de Thomashefsky comenzó porque el sabotaje consistió en sobornar a un actor para que finja dolor de garganta, y Thomashefsky ocupó su lugar. Poco después, este adolescente fue el primero en lanzar el teatro ídish a la carretera, realizando obras de Goldfaden en ciudades tales como Filadelfia, Washington, Baltimore, Pittsburgh, Boston y Chicago, todo esto en la década de 1880. Con la prohibición del teatro ídish en Rusia, sus giras incluyeron a actores tales como Mogulesko, David Kessler y Jacob Adler, con obras de nuevos dramaturgos como Moses Ha-Levi Horowitz. En 1891, con Mogulesko, Kessler y Adler, puso en marcha el Union Theatre, en Nueva York. En esta ciudad, un Thomashefsky casi desconocido alcanzó un éxito notable en el National Theatre de Moishe Finkel con la opereta de Horowitz David ben Jesse. Después de que comenzara a acercarse el público al teatro serio con versiones en ídish de obras de Shakespeare como Rey Lear y Otelo, Thomashefsky decidido demostrar que él también podía competir en ese campo. Realizó la primera producción en ídish de Hamlet que, según las críticas, aprobó con excelencia. Estas producciones se consideran generalmente como la primera gran edad de oro del teatro ídish de Nueva York, que duró aproximadamente hasta la llegada de la nueva oleada de inmigración judía, en 1905-1908. Otras producciones notables de Thomashefsky incluyeron las versiones en ídish de La cabaña del tío Tom, de Fausto, de Goethe, y de, inverosímil como puede parecer, Parsifal, de Wagner. Antes de 1910, Thomashefsky ya era propietario de un hogar de doce habitaciones en lo mejor de Brooklyn, más un bungalow al lado del mar, y una finca de 81.000 m2 en Hunter, Nueva York, que incluía un teatro al aire libre.

Moshe Leib Lilienblum fue un escritor y erudito ruso nacido en Keidany, Kovno, en 1843. De su padre aprendió el cálculo del curso de las estrellas en su relación con el calendario hebreo. A la edad de trece años organizó una sociedad de muchachos para el estudio talmúdico, y a la edad de quince años se casó e instaló en Vilkomir. En algunos de sus escritos utilizó el seudónimo de Zelaphchad Bar-Chuschim. Un cambio en la fortuna de su suegro lo lanzó a procurarse sus propios recursos, por lo que Lilienblum estableció una yeshivá en Vilna en 1865, y otra más al siguiente año. Con el curso de los años, sin embargo, se produjo un gran cambio en la actitud de Lilienblum hacia el judaísmo. Comenzó a leer los escritos de los maskilim (“ilustrados”), particularmente los de Mapu y M. A. Ginzburg, y éstos produjeron en él una sensación de insatisfacción con los estudios talmudicos y el aborrecimiento de la ignorancia y la superstición que lo rodeaban. En un artículo, en 1868, condenó las creencias y prácticas supersticiosas de su gente, exigiendo la reforma del judaísmo e insistiendo en la necesidad de establecer una “conexión más cercana entre la religión y la vida”. En 1883 se organizó un comité en Odessa para la colonización de Palestina, con el Dr. Leon Pinsker, autor de Autoemancipación, como presidente, y Lilienblum fue su secretario; en la famosa conferencia en Kotowitz, donde los representantes de todo el judaísmo europeo discutieron planes para la colonización en Palestina, se fundó el movimiento sionista, en el cual Lilienblum, como secretario, tomó el partido más enérgico. Lilienblum escribió además poesía, y dejó una fuerte huella en el teatro judío por ser el autor de Zerubbabel, un drama histórico en ídish (Odessa, 1888).

Moses Ha-Levi Horowitz (1844-1910), también conocido como Moishe Hurvitz, Moishe Isaac Halevy-Hurvitz, etc., fue dramaturgo y actor en los años iniciales del teatro ídish. Jacob Adler lo describe como “una autoridad en dramaturgia”, pero también destaca que antes de formar parte del teatro ídish en Londres, a mediados de 1880, “deambuló por diversas tierras y estuvo implicado en varias empresas”. Fue una de las pocas figuras que no participó de los años de auge del teatro ídish en Rusia imperial (1879-1883). Horowitz se convirtió al cristianismo, pero en Rumania, en 1877, volvió al judaísmo. Junto a Joseph Lateiner comenzó a escribir obras teatrales para Israel Grodner y Sigmund Mogulesko cuando salieron de la compañía de Abraham Goldfaden.
Era el favorito entre los intelectuales de Bucarest, muy reconocido por sus dramas históricos, a veces con monólogos improvisados (especialmente en sus propios papeles). Inicialmente fue visto como un dramaturgo más serio que Goldfaden, que en este tiempo hacía vodeviles, operetas ligeras y ocasionalmente melodramas. Horowitz creó una compañía formada por él mismo y el actor Abba Schoengold, con quien viajó por Rumania del este. Famoso por la velocidad con que montaba sus obras (generalmente en no más de tres días), mientras sus actores ensayaban los dos primeros actos él estaba aún escribiendo el tercero entre bastidores. Nació, según la Jewish Encyclopedia, en 1844, en Stanislau, Galitzia (ahora Ivano-Frankivsk, Ucrania). Recibió una educación judía y estudió alemán. Después de Bucarest Horowitz fue a Nueva York en 1884, con su propia compañía. No escribió menos de 169 obras. Das Polishe Yingel fue su primera producción dramática. Según la Jewish Encyclopedia, entre sus obras más acertadas están Schlome Chochom, Kuzri, Chochmath Noshim, Ben Hador y Yetziath Mizraim. Bercovici también selecciona su Sabbatai Zvi y la tragedia Tisza-Eszlar, ambas escritas a partir de 1884. La mayoría de las obras de Horowitz giraban sobre temas históricos, pero también escribió sobre temas tales como la huelga de granjeros de 1892, sobre el pogromo de 1903 en Chişinău (Kishinev) y sobre la inundación de 1889 en Johnstown, escrita desde un ángulo socialista mientras trabajaba con Boris Thomashefsky en Chicago. Muchos de sus dramas fueron compuestos en el curso de pocos días, y él utilizó sin escrúpulos escenas enteras de obras extranjeras. Aunque fue un dramaturgo reconocido, Horowitz fracasó como actor, y después de irse a Norteamérica abandonó la interpretación por completo. Habiendo sido una persona absolutamente rica y “el hombre mejor vestido del Lower East Side”, murió muy pobre. Después del éxito de su obra de 1904 Ben Hador, perdió todo su dinero en 1905, en el intento fracasado de presentar gran ópera en ídish en el Windsor Theater. Poco después lo aquejó una parálisis que lo mantuvo durante sus últimos años en una residencia para ancianos que pagaron sus amigos.

Osip Mikhailovich Lerner fue un abogado e intelectual judío ruso del siglo XIX. Originalmente un maskil –partidario de la Haskalá–, se convirtió brevemente al cristianismo y escribió un libro denunciando a los judíos. En 1881, poco después el asesinato del zar Alexander II, Lerner arrendó el teatro de Mariinsky en Odessa, Ucrania (entonces parte de Rusia imperial), para presentar teatro ídish. Comenzó representando obras de N. M. Sheikevitch y Moshe Leib Lilienblum, pero pronto dio un vuelco ofreciendo teatro europeo clásico en ídish, traduciendo el material sin alterarlo radicalmente pero agregándole canciones. Fue el primero en ofrecer la producción en ídish Uriel Acosta, de Karl Gutzkow, y La Juive, de Eugène Scribe. Jacob Adler, en sus memorias, comenta que “ambos eran trabajos sobre temas judíos y ambos estaban en el repertorio de cada teatro europeo importante de su tiempo”.

Yankev Shternberg (en los textos en lengua inglesa lo llaman ocasionalmente Jacob Sternberg) fue director de teatro ídish, profesor de teatro, dramaturgo, poeta vanguardista y escritor de cuentos (1890, Lipcani, Besarabia-1973, Moscú, URSS). Es conocido por su trabajo en el teatro rumano entre las dos guerras mundiales. Shternberg se crió en el shtetl besarabe de Lipkany (en ídish, Lipkon; ahora, en Moldavia, Lipcani), que por su fama fue calificado de “Olimpo de Besarabia” por el poeta Jaim Najman Bialik, ya que en la segunda mitad del siglo XIX dio a luz a varias figuras importantes de la literatura en ídish y en hebreo. Entre estos estaban Yehuda Shteinberg y Eliezer Shteinbarg, y Yankev asistió a la escuela en Kamenets-Podolsky con otro futuro escritor importante en ídish, Moyshe Altman. Shternberg debutó en 1908 con un cuento de hadas en el periódico Unzer Lebn (Odessa); publicó poesía en las colecciones de Reizen y se mudó a Czernowitz, entonces en Rumania, en 1914. Israil Bercovici recuerda sus reuniones “literario-musicales” como “el principio del teatro ídish moderno en Rumania”. Shternberg comenzó a preparar la Vilner Troupe, una compañía de teatro ídish que trajo las ideas de Konstantin Stanislavski a Rumania. No obstante, Shternberg adoptó como lema “regresar a Goldfaden”, calificando a Abraham Goldfaden de “príncipe encantado que despertó la cultura judía rumana letárgica”, al fundar el teatro profesional ídish en 1876. A comienzos de los años 20, después de pasar un año en Berlín, fundó su propia compañía teatral en Bucarest, para la cual escribió nueve obras, (“revistas”), incluyendo Tsimes (nombre de un popular puré de vegetales), Bukaresht-Yerusholaim, Mitskedrinem, Grine bleter, Kukuriku, Shólem-Aléykhem y Hérshele Ostropoler. En 1924-26, fue el director de la Troupe de Vilna. En 1930 creó BITS (Bukareshter Yídishe Teater-Studiye), que desempeñó un papel prominente en el desarrollo de tendencias modernas en el teatro europeo. BITS puso en escena obras de O. Dymov, Jacob Gordin, I.L. Peretz, Shólem Aléijem, Leyb Malekh, Nikolai Gogol y –sobre todo– comedias musicales con elementos del grotesco, incluyendo Teater in Flamen (“Teatro en llamas”) sobre la Guerra Civil Española entonces en curso. Sus puestas en escena alcanzaron gran popularidad entre la intelligentsia de Bucarest, y así, la obra de Peretz Banakht Afn Altn Mark se representó más de 150 veces. El avance del antisemitismo y el fascismo en Bucarest lo obligaron a mudarse nuevamente a Czernowitz, ciudad en la que continuó con sus actividades. En 1939, Shternberg cruzó furtivamente el Dniéster junto con Moyshe Altman y se hizo ciudadano soviético. Un año más tarde, su nativa Besarabia fue anexada a la Unión Soviética, por lo que volvió a establecer su compañía en Kishinev, convirtiéndose en el director artístico del Teatro Judío de Moldavia. Allí estrenó Motl Peysi Dem Khazns, de Shólem Aléijem. Durante la guerra, él y su teatro fueron evacuados a Uzbekistán, donde trabajó para el Comité Antifascista Judío. Después de la guerra volvió a Kishinev y reasumió su trabajo en el Teatro Judío del Estado de Moldavia, en donde montó La balada del soldado de los SS Brunhilde y su perro y publicó poesía. Lo arrestaron durante la campaña de Stalin contra “los judíos cosmopolitas” en 1949 y fue enviado a los campos de trabajo por siete años. Cinco años más tarde, Shternberg fue rehabilitado y se estableció en Moscú trabajando como traductor de trabajos literarios rumanos en ruso. Comenzó a publicar ensayos literarios y poesía en el refundado Sovetish Heymland en 1961, siendo por un breve periodo de tiempo miembro de su consejo editorial. Su poesía fue publicada en Bucarest, en París y –en la traducción hebrea de Shlionsky y Penn– en Israel, en ocasión de su 75º cumpleaños. Shternberg murió de un ataque al corazón en 1973, el mismo día que recibió el permiso para viajar a Israel. Una colección de los ensayos literarios de Shternberg sobre teatro fue publicada póstumamente en Israel.
Socialista confiado, Shternberg escribió que, en la estela de la Revolución de Octubre, “satirizamos la asimilación burguesa, luchamos contra el clero [judío], combatimos por una cultura judía progresista, por la emancipación de los judíos, por los derechos de los ciudadanos… por una literatura judía progresista”.

Keni Liptzin (1863 o antes-1916), llamada a veces Lipzin, fue una estrella en los años del teatro ídish, probablemente la estrella dramática femenina más grande de la primera gran era del teatro ídish en NuevaYork. Nacida en Zhytomyr, Ucrania, Liptzin no recibió ninguna educación formal. Huyó de un matrimonio concertado a Smila, donde fue descubierta por su voz para cantar y llevada a la escena teatral por Israel Rosenberg en 1880. Utilizó originalmente el nombre artístico de Keni Sonyes, pero después de casarse con el promotor teatral Volodya Liptzin en Londres, hacia mediados de la década de 1880, tomó su apellido. Después de la muerte de Sonya Adler en Londres, en 1886, comenzó a desempeñar papeles dramáticos junto a Jacob Adler y volvió a unirse a Adler cuando él emigró a Norteamérica, actuando juntos en Chicago antes de viajar a Nueva York en 1889. En esta ciudad comenzó en la compañía de Moishe Finkel y de David Kessler, para luego terminar alquilando su propio teatro. Alcanzó la fama por desempeñar los roles épicos de dos obras de Jacob Gordin, Shochita y Mirele Efros. Abraham Cahan, redactor del Jewish Daily Forward, dijo de su actuación en Mirele Efros: el “orgullo de Liptzin, su humor, su astucia, vienen no de Lituania sino de Shakespeare”, describiéndola como “…Lear …una reina…”. En su propio teatro, ella también puso en escena trabajos de Victor Hugo, Alphonse Daudet, Gerhart Hauptmann y Leonid Andreyev.