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‎14 Heshvan 5780 | ‎11/11/2019

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La fotógrafa Francesca Woodman y la exposición “Ser un ángel”

La fotógrafa Francesca Woodman y la exposición “Ser un ángel”

EL MICRÓFONO DE ALICIA PERRIS – Hablamos con la comisaria de la muestra en la Fundación Canal de Madrid, la especialista sueca Anna Tellgren, en un encuentro rodeado de voces y a la vez, al principio, salpicado de silencios. Primero se trata de un “ménage à trois”, la comisaria, la traductora y vuestra cronista, pero luego se transforma en un dúo donde, a la carrera, de pie y como en las pistas del teatro de Anne Mnouchkine, se conversa mientras se sigue cabalgando, al trote. Contenida, concisa pero expresiva, Tellgren, conservadora también del Moderna Museet de Estocolmo, nos traslada al universo interrumpido pero contundente de la fotógrafa de madre judía Francesca Woodman. Su nombre italiano dan pie para preguntar por lo más temido: ¿qué pudo pasarle a esta talentosa joven para que voluntariamente nos dejara a los 22 años? Tellgren, que espera la pregunta, dice que “tenía altos y bajos emocionales, pero que nunca se puede saber con exactitud…” e insiste en quedarse con su obra y su geografía de pequeño formato en blanco y negro, luego, abriéndose al color y las imágenes en movimiento, los vídeos.  Construyó su narrativa autorretratándose obsesivamente en una constante búsqueda del yo y ha sido poco o nada recordada en exposiciones o muestras, por lo que en España esta exposición se puede considerar un hallazgo y un homenaje clarísimos.

Hablamos aquí de un corpus de un total de 102 fotografías y 6 cortometrajes de una creadora que apenas salió de una adolescencia retrasada para entrar en una juventud distópica. Pero lo importante no es psiquiatrizar ni medicalizar una personalidad, sino rastrear las conexiones, las vibraciones que nos unen a su mundo de fantasmagorías, algunas originadas en la Roma y la Italia donde estudió y vivió, otras en Estados Unidos donde nació y murió. En fin, a su  constelación. Sus imágenes están centradas fundamentalmente en el cuerpo de la mujer en general y en ella misma en particular. Se inmortaliza desnuda, retorcida, semioculta, disfrazada y desdibujada en lugares apartados, decadentes, torturados. Es una de las fotógrafas contemporáneas más estudiadas, influyentes y comentadas, gracias a sus originales e inquietantes instantáneas. Un archivo de 10.000 negativos y 800 fotografías impresas, de las cuales apenas hemos visto una cuarta parte. La muestra se completa con la proyección de Selected Video Works (“Obras en vídeo seleccionadas”, 1976-1978), una colección de seis cortos editados y publicados en 2004 por The Estate of Francesca Woodman. Un “must” del otoño madrileño. Del 3/10/2019 al 5/1/2020, con entrada gratuita. ¡No se la pierdan! ¡Shaná Tová 5780 para todos!

Alicia Perris