Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

‎24 Av 5779 | ‎25/08/2019

Scroll to top

Top

Los judíos de Oriente (11ª parte): la muy antigua historia de los judíos del norte de África

Los judíos de Oriente (11ª parte): la muy antigua historia de los judíos del norte de África

MILÍM: LA HISTORIA DE LAS DIÁSPORAS, CON ALICIA BENMERGUI – La historia de los judíos no estaría completa ni en una mínima parte sino contamos la de los judíos del Norte de África, donde vivieron desde tiempos muy antiguos. En este caso no estamos hablando de los judíos de Egipto porque en cierto modo ya lo hemos hecho, eso no quiere decir que no podamos retornar para completar el relato. Flavio Josefo ya nos había contado sobre los avatares de los judíos de Alejandría, por lo que ahora nos dedicaremos a los judíos que vivieron en lo que hoy son los países de Libia, Túnez, Argelia y Marruecos. La arqueología ha demostrado que los judíos residieron allí: es evidente que vivieron y circularon por las costas mediterráneas al igual que otros pueblos.
Algunas fuentes relatan que antes de que el Imperio Romano se apoderara de estas costas del norte de África, descendientes de judíos que habían huido de tierras después de la destrucción del Primer y Segundo Templo de Jerusalén se habían establecido entre las tribus bereberes del Magreb central, algunas de las cuales se habían convertido al judaísmo a lo largo de varios siglos. Los judíos hablaban la lengua bereber, sobre todo en la parte oriental de Argelia, en tierras cabilas, e incluso oraban en la lengua bereber. Las fuentes más antiguas sobre la presencia judía en Argelia se hallan en la Genizá del Cairo. Es importante recordar que estas comunidades norafricanas fueron muy perseguidas a raíz de la fundación del Estado de Israel y que, en el caso de Argelia, la terrible guerra que tuvo lugar en 1961 para independizarse de Francia y la posterior expulsión de los judíos tal vez sean la razón de la dificultad para hallar testimonios arqueológicos de su presencia.
El Beit Hatfutsot, el Museo de la Diáspora Judía, en Israel, en la ciudad de Tel Aviv, cuenta la historia de los judíos de Orán, donde los gobernantes de Ben Zian de Tlemcem, a diferencia de los almohades que los precedieron, mostraron una actitud más favorable hacia los judíos y los invitaron a establecerse en su reino probablemente a principios del siglo XIV. La mención de la primera comunidad judía de Orán data de 1391, cuando los judíos escaparon de las persecuciones en Península Ibérica.
No ha sucedido lo mismo con la comunidad de Túnez. Allí se ha hallado un mosaico de estilo bizantino. Son doce de los paneles que formaron parte del suelo del santuario de la sinagoga en Hammam Lif, en Túnez, donde se encontraba la antigua ciudad púnica de Naro, que después fue Aquae Persianae bajo la dominación romana, los temas principales de las cuales son la Creación y el Paraíso, y está fechado en el siglo III.
La Jewish Virtually Library cuenta que en “Kairouan prosperó la vida judía, convirtiéndose en el centro económico y cultural judío en el norte de África durante la Edad Media. En el siglo IX comienza a existir información detallada de esta comunidad Los estudios de documentos de la Genizá del Cairo han arrojado luz sobre la sociedad judía de Kairouan de la que algunos aspectos eran conocidos previamente a partir de la literatura rabínica, especialmente por las responsas de los Gueoním de Babilonia. Una importante correspondencia se mantuvo entre los judíos de Kairouan y las academias de Babilonia. La academia de Kairouan fue bien conocida en todo el mundo judío. Sus autoridades conocidas, como kalá Resh, fueron destacados estudiosos […] Hacia el final del siglo X la llegada de Ḥushi’el b. Eljanán a Kairouan marcó un punto de inflexión en el estudio de la halajá. La población real que compone la comunidad judía fue variada en su origen. Además de los numerosos nombres que eran obviamente de origen bereber como Labrat, Sighmar y Masnut, los documentos de la Genizá del Cairo han aportado muchos nombres de familias de origen extranjero que se establecieron en Kairouan. Estos incluyen Andalusi (de origen español), Fasi (de Fez), Taherti (de Tahert, ahora Tiaret, en el suroeste de Argelia) y Siqili (de Sicilia)”.
Sobre la historia de los judíos de Marruecos el profesor Víctor Morales Lezcano considera que “el origen de las comunidades judías en el norte de África se pierde en la noche de los tiempos. Sabemos que el asentamiento de judíos, como comerciantes y mercenarios, es un proceso muy temprano, que se produce antes del comienzo de la Era Cristiana. Está atestiguada la presencia de una colonia judía en la isla egipcia de Elefantina durante el período Saíto y las crónicas nos cuentan que Ptolomeo Soter, el primero de los Lágidas, tras ocupar Palestina deportó a Egipto a varios miles de judíos. Alejandría contó pronto con una elevada población hebrea y lo mismo ocurrió en la Cirenaica. De este modo, la presencia judía en el norte de África resulta ser muy anterior al aplastamiento de las dos rebeliones judías contra Roma de los años 70-74 D.C. y 132-135 D.C. (García Iglesias, 1994: 89-96)”.
Según el profesor Morales Lezcano, las excavaciones arqueológicas han demostrado la presencia judía en Marruecos durante la época romana: había comunidades residiendo en la antigua ciudad de Volubilis, cuyas ruinas se encuentran enclavadas cerca de la actual Meknes. Lo mismo parece haber ocurrido en Salé y en Tánger, ciudades también muy importantes durante este mismo período. Se dice que ya en Fez había una importante presencia judía para cuando llegó la conquista islámica con el rey Idris a la cabeza. Lo que está claro es que cuando los musulmanes o los moros cruzaron el Estrecho de Gribraltar, iban con ellos judíos de origen africano. Y esta historia continuó…