Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

‎2 Tammuz 5782 | ‎30/06/2022

Scroll to top

Top

«Mi Leópolis» de Józef Wittlin

«Mi Leópolis» de Józef Wittlin

POLIN: JUDÍOS POLACOS, CON ELZBIETA BORTKIEWICZ – La ucraniana Leópolis, Lviv ( Lwòw en polaco, la ciudad estuvo unida a Polonia muchos años) de Józef Wittlin  «está poblada de personas: «las ciudades que merecen la pena son aquellas que tienen alma» nos dice Elzbieta Bortkiewicz al hablarnos de este libro reeditado por Hojas de Hierba que fue presentado recientemente en Madrid con la presencia de la hija del autor y su garante Elizabeth Wittlin Lipton, con la que tuvimos oportunidad de hablar, por ahora, brevemente. Una presentación muy oportuna en estos días terribles de guerra en Ucrania. 

Escrito en el exilio, en 1946, Mi Leópolis -una ciudad en la que antes de la Shoá vivían 100.000 judíos, un tercio de la población- es «un regreso a su infancia, una declaración de amor» nos dice Elzbieta antes de reivindicar «la vuelta de Wittlin al  lugar que le corresponde en la literatura universal» para este «escritor enorme, también poeta» de quien por cierto  Hojas de hierba prepara la edición de su poesía completa.  «Existen los lugares de los que habla con tanto amor Wittlin pero no quedan las personas»

Mi Leópolis, de Józef Wittlin
Colección Dokumentum
Prólogo de Eduardo Moga
Introducción de Tymon Terlecki
Traducción de Elzbieta Bortkiewicz
El siglo XXI no necesitará videntes sino exégetas. Necesitará rapsodas en lugar de carros de combate. Mentes luminosas que sepan desentrañar de entre los manuales de Historia lo errado en el proceder humano. Lo que nos interpela ahora no es un futuro incierto sino aquellas certezas en las que confiábamos y no son verdad. Llevamos demasiado tiempo aceptando dócilmente la apariencia como realidad legítima.

El hombre pelea cuando no tiene revelaciones. Solitudinem faciunt pacem appellant, recuerda Tácito, creamos desolación y la llamamos paz; creamos desconcierto y lo llamamos nuevo orden, creamos sedación y lo llamamos progreso. En un mundo sin nuevas ideas, en un momento en el que el espíritu de la época es de fin del mundo, y en el que, como decía León Felipe, ya nos han dormido con todos los cuentos, el letargo intelectual desencadena una gran dinámica de derrumbamiento.

En respuesta a esta secuencia de situaciones límite, inabarcables para el entendimiento humano, en la que el pueblo ucraniano está seriamente comprometido, y a modo de canto de amor frente a la barbarie, Hojas de Hierba Editorial recupera para el lector en castellano la obra de Józef Wittlin Mi Leópolis, porque como el propio Wittlin diría «Nuestro rito será alegre, porque no resultaría apropiado ponernos solemnes y tristes loando a la ciudad de la alegría tal como, hoy día, la ve, la oye y casi la toca con sus manos nuestra nostalgia». Acaso porque queremos pensar que un canto de amor es lo que quedará grabado más hondo y durante más tiempo en la memoria de los hombres.

«Un canto de amor frente a la barbarie».
Antonio López

«Mi Leópolis no es solo un recorrido por los lugares evocados, un álbum de postales, una guía arquitectónica y urbanística. Lo es, y de gran viveza descriptiva, pero va mucho más allá: es, sobre todo, un libro sobre personas. Sobre las que conoció en sus muchos años en la ciudad, que han ido madurando —fermentando, quizá— en su memoria, y de los que traza un retrato lúcido, irónico y misericordioso».
Eduardo Moga