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‎13 Sivan 5784 | ‎18/06/2024

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Ruth Kluger…»dejar caer los recuerdos»

Ruth Kluger…»dejar caer los recuerdos»

METAESCRITURA Y SHOÁ, CON JAVIER FERNÁNDEZ APARICIO – En este nuevo programa de Javier Fernández Aparicio continuamos en el mundo de los libros, analizando «que hay detrás de los autores que han escrito sobre la Shoá y en qué momento y porqué lo hicieron». 

En esta serie de programas Fernández Aparicio responderá a cuestiones fundamentales en lo que tiene que ver con la metaescritura holocaústica porque «los autores suelen ser supervivientes marcados y usan la escritura para reflexionar sobre el propio proceso de narrar el Holocausto, con los desafíos y dilemas éticos derivados». «Hay que conocer la intrahistoria de los mismos más allá de su experiencia durante la Shoá».

En esta primera entrega Metaescritora de la Shoá está dedicado a la superviviente Ruth Kluger y su Seguir viviendo que escribe teniendo ya 61 años: ¿No tuvo necesidad de plasmar su visión antes? La respuesta está en la propia obra, señala Javier Fdez A. (en el libro Kluger narra un accidente del que fue víctima -de nuevo- en Alemania mucho después de la guerra que casi le cuesta la vida) que analiza porqué Ruth Kluger testimonia en ese momento y no tras la Shoá. ¿»El antisemitismo nunca se fue»? …se pregunta Kluger 

Seguir viviendo. Ed. El 12 de marzo de 1938, día en que tuvo lugar la anexión de Austria al Reich, Ruth Klüger vivía en Viena, ciudad en la que había nacido en 1931 en el seno de una familia judía, con su madre, Alma, y su padre, Viktor. A principios de mayo de 1945, cuando se firmó la capitulación alemana que puso fin a la Segunda Guerra Mundial en Europa, residía con su madre en la localidad bávara de Straubing, a la que habían llegado después de escapar durante la evacuación de Christianstadt, el tercero de los campos de concentración, después de Theresienstadt y Auschwitz-Birkenau, en los que estuvieron recluidas. Tanto el padre de la autora como su medio hermano, Schorschi (fruto del primer matrimonio de su madre), se encontraban en la larga lista de víctimas mortales de la barbarie del nazismo.
En Seguir viviendo, publicado en 1992 y que en seguida se convirtió en un gran éxito de ventas, la autora ofrece el testimonio de los años que vivió bajo la férula nazi, pero también de su vida en la Alemania de la posguerra y en Nueva York, ciudad a la que se trasladó con su madre en 1947, así como del accidente tras el cual empezó a escribir estas memorias.

Ruth Klüger nació el 30 de octubre de 1931 en Viena en el seno de una familia judía. Tal como relata en Seguir viviendo, en septiembre de 1942 fue deportada junto con su madre, Alma, a Theresienstadt, el primero de los tres campos de concentración en los que estuvieron recluidas. De ahí las enviaron a Auschwitz-Birkenau y, posteriormente, al campo de trabajo de Christianstadt (un campo subsidiario de Gross-Rosen). Durante la evacuación de este último consiguieron escapar y llegar a Straubing, una localidad de Baviera. Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, permanecieron dos años en Alemania, y finalmente se trasladaron a los Estados Unidos, país que se convirtió en su residencia definitiva.