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‎15 Adar I 5779 | ‎20/02/2019

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“Contra la verdad no hay fuerza” de Miguel (Daniel Leví) de Barrios

“Contra la verdad no hay fuerza” de Miguel (Daniel Leví) de Barrios

OMANUT, ARTE JUDÍO EN LA HISTORIA, CON ELVIRA TUREK – Nacido en Montilla (Córdoba) dentro de una familia de judíos portugueses conversos,  -escribe Elvira Turek- Miguel de Barrios (Daniel Leví) fue educado como cristiano, pero su familia cayó bajo la sospecha de la Inquisición y él mismo se vio forzado a abandonar España. Durante algunos años, llevó una existencia itinerante: fue a Niza, Liorna, Caribe, Bruselas,…hasta establecerse en Amsterdam, junto la nueva gran comunidad sefardí.

Gracias a su talento literario y su sensibilidad como maestro de la adulación, se hizo una reputación tanto entre cristianos como judíos. De Barrios cultivó los géneros literarios del período: el pastoril, el amoroso, el satírico-burlesca o la fábula mitológica. Teniendo por referentes a los grandes escritores del Siglo de Oro español: Gongora, Quevedo, Lope de Vega o Calderón–, a los que incorpora su particular legado judaico.

Su obra destacada fue Contra la verdad no hay fuerza basada en los tradicionales autos católicos, transformándola así en una comedia devota judaica. En ella se encuentran todos los ingredientes formales de las obras religiosas ibéricas. Además, se presenta como “panegírico”, alabanza a tres víctimas de la Inquisición: Abraham Atías, Jacob Rodríguez Cáceres y Raquel Núñez Fernández, que murieron en un auto de fe en Córdoba en 1665.

En la imagen, “La novia judía” de Rembrandt. Algunos especialistas atribuyen la figura de Miguel de Barrios al hombre del cuadro.