Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

‎21 Iyyar 5779 | ‎25/05/2019

Scroll to top

Top

“La vida es bella” (1998), de Roberto Benigni (Italia)

“La vida es bella” (1998), de Roberto Benigni (Italia)

FILMOTECA, DE DANIELA ROSENFELD –

Guion: Vincenzo Cerami y Roberto Benigni, basado en el libro Al final derroté a Hitler de Rubino Romeo Salmoni. Reparto: Roberto Benigni (Guido), Nicoletta Braschi (Dora), Giorgio Cantarini (Giouse), Giustino Durano (Tío), Marisa Paredes (Madre de Dora)

Año 1939 en un pueblo de la Toscana vive Guido, un judío italiano y un hombre inocente y feliz con alma de poeta. Le gustaría abrir una tienda de libros, pero tiene que ganarse la vida como camarero. Un día conoce a Dora, la guapa maestra de un pueblo. Se enamora sin remedio de la “princesa”, y comienza a cortejarla; su principal rival es un dirigente del partido fascista.
Unos años más tarde, ya casados, tienen un niño. Pero un día se presentan unos soldados, y se llevan a Guido y a su hijo a un campo de concentración, Dora les sigue por amor. Guido hará lo imposible para hacer creer a su hijo que la terrible situación que les ha tocado vivir es un juego, que sólo ganará si no se deja ver por los “gruñones” guardias alemanes. Para hacer el juego más creíble inventa la meta de los 1000 puntos; si los consiguen, ganará un tanque blindado y se podrán ir de allí. Los métodos para conseguir puntos eran no pedir comida ni estar al lado de su madre. También le convence de que se esconda cada vez que aparezca un “gruñón”, pues este pretendería llevarlo a la “ducha”… La imaginación, el buen humor y el coraje de Guido mantendrán con vida a su familia hasta que la guerra termine.

El director y actor italiano logra un delicado equilibrio: mostrar el horror y la tragedia del holocausto nazi utilizando un sentido del humor muy fino y una gran ternura, convirtiendo, de esta manera, un cuento de hadas en una eficaz denuncia contra el holocausto. El final de ‘La vida es bella’, todo lo feliz que las circunstancias permiten, deja un inconfundible sabor agridulce.
Cuando se anunció el rodaje de La vida es bella, se oyeron protestas dentro de la comunidad judía italiana. Benigni se reunió con ellos e incluso contó con el asesoramiento de algunos supervivientes de Auschwitz para asegurar que el tema del holocausto se trataba con respeto. Una vez estrenada la película, fue recibida con aplausos por las comunidades judías de todo el mundo.
Roberto Begnini, además de director, es uno de los actores cómicos con más éxito del panorama cinematográfico italiano. Entre sus trabajos más reconocidos como actor podemos mencionar: La voz de la luna, de Federico Fellini; Bajo el peso de la ley y Noche en la tierra, ambas de Jim Jarmush o El hijo de la pantera rosa, de Blake Edwards. Como director realizó su primer trabajo, Tu mi turbi, en 1983, al que siguieron Soy un pequeño diablo, Johnny Palillo y El monstruo.
“La vida es bella es una frase que va más allá de la película, que resume toda una actitud hacia la vida, que tenemos todos la posibilidad y hasta la obligación de encontrar bella”. “Hay una cosa curiosa. Si yo digo ‘¡Soy el mejor, soy de una raza superior!’, a la gente le da la risa. Pero si en lugar de eso, digo ‘¡Somos los mejores, somos de una raza superior!’, la gente se lo puede tomar en serio. Ése es el problema”. “El humor lo puede todo. Lo importante es no ofender”. “Necesitaba explicar todo lo positivo que he aprendido en mi vida. Creo que puede entresacarse una lectura fundamental: cuando se entremezclan las culturas, se produce una chispa que señala el camino del arte”. “En esta película recurrí a una cosa muy importante para mí: la ingenuidad, la pureza, la simplicidad de la niñez”. “Todos sabemos o nos imaginamos el horror de los campos de exterminio, pero una pequeña señal de ello es tan efectiva como el que te abran la puerta al abismo para que lo contemples. Lo obsceno debe permanecer fuera de la escena. ¿Qué hay más horrible que pensar que se puedan llevar a niños inocentes a la cámara de gas? ¿Hay que mostrarlo para horrorizar a la gente? Pienso que no”. (Roberto Benigni)

La vida es bella se ha convertido en una de las películas más premiada de 1998, ha recibido mas de 40 premios internacionales, entre ellos 3 Oscar: mejor actor, mejor película extranjera y mejor banda sonora, también obtuvo el Premio del Jurado en el Festival de Cannes y el de mejor película y mejor director de los Premios del Cine Europeo.