¿Pasta filo dulce? ¡Baklava por favor!

SIEMPRE EN FIESTAS, CON ROSY MIZRAHI – La masa filo vuelve a ser la gran protagonista en esta receta de la chef Rosy Mizrahi, quien nos propone despedir el uso de este versátil ingrediente por todo lo alto con un exquisito baklava de dátiles, pasas y nueces-pistachos (o de cualquier fruto seco que les guste) Esta receta dulce de inspiración oriental combina a la perfección la textura crujiente de las capas de masa con la melosidad de un dulce casero de frutas y el maravilloso aroma del agua de azahar o de rosas. Riquísimo e ideal para preparar con antelación de cara a festividades como  Rosh Hashaná a la vuelta del verano. ¡Buen provecho!

Baklava de dátiles y frutos secos

Ingredientes
Para el dulce del relleno:
250 gramos de dátiles sin carozo
100 gramos de pasas de uva negras o rubias sin carozo
2 cucharadas de azúcar
5 cucharadas de agua (una tacita)
100 gramos de nueces molidas, pistachos o los frutos secos preferidos
1 cucharadita de canela

Para el almíbar:
100 gramos de azúcar
100 gramos o mililitros de agua
Unas gotas de agua de azahar o agua de rosas

Para el armado:
1 paquete de masa filo
Manteca derretida mezclada con aceite para pintar las capas

Preparación
Elaborar el dulce del relleno:
Quitar los carozos a los dátiles si aún los tienen.
Colocar en una cacerola los dátiles, las pasas de uva, las dos cucharadas de azúcar y el agua.
Cocinar a fuego mínimo hasta que las frutas se desarmen por completo y se forme un dulce homogéneo.
Retirar del fuego e incorporar las nueces molidas o pistachos junto con la cucharadita de canela.
Mezclar bien y dejar enfriar por completo.

Preparar el almíbar:
Colocar en un cazo el azúcar y el agua para el almíbar.
Llevar a ebullición y cocinar hasta obtener una consistencia espesita, controlando que no quede demasiado líquido.
Retirar del fuego, añadir las gotas de agua de azahar o de rosas y reservar.

Armar y hornear el baklava:
Pasar la masa filo con antelación del congelador a la nevera para poder estirarla correctamente.
Disponer un molde rectangular o cuadrado (pueden usarse moldes de aluminio desechables).
Ir colocando las hojas de masa filo en el fondo del molde, pintando minuciosamente cada una con la mezcla de manteca y aceite hasta completar un mínimo de 5 capas.
Extender de manera uniforme todo el relleno de dátil y frutos secos sobre la base.
Cubrir el relleno colocando encima entre 5 y 8 capas más de masa filo, recordando pintar cada hoja generosamente con la grasa.
Aplanar con cuidado la superficie usando las manos para compactar el pastel.
Cortar el baklava en forma de rombos antes de introducirlo en el horno.
Hornear a 180°C hasta que la parte superior adquiera un tono dorado idóneo.


Almíbar inverso y conservación:
Aplicar el secreto del almíbar inverso al salir del horno: si el baklava está caliente, verter el almíbar frío; si el baklava se ha dejado enfriar, verter el almíbar caliente para que se embeba a la perfección.
Para conservar en el congelador antes de hornear, envolver el molde primero en papel de aluminio, colocar encima un paño de cocina blanco, limpio y húmedo (sin que toque directamente la masa) y meter todo en una bolsa de congelación extrayendo bien el aire.
Hornear directamente congelado a 180°C y bañar con el almíbar al retirarlo para que quede jugoso antes de servir.

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