SIEMPRE EN FIESTAS, COCINA JUDÍA CON ROSY MIZRAHI – Esta receta de tarta de fruta de la pasión (maracuyá) -nos cuenta nuestra chef Rosy- combina la cremosidad de un relleno horneado tipo flan con el contraste ácido y aromático de esta fruta tropical, todo realzado por el sutil perfume de la ralladura de naranja (mejor que de limón). Una opción perfecta, fresca y elegante para lucirnos en los postres de nuestras próximas celebraciones. ¡Buen provecho!
Para la masa sablé:
Ingredientes
Harina de repostería todo uso (intentando que sea lo más refinada, fina y blanca posible, idealmente 4 ceros) entre 250 y 300 gramos
Mantequilla fría cortada en cubitos (si se prepara para un menú lácteo) o margarina fría en cubitos (si se necesita una versión parve para menús con carne). Nunca utilizar aceite. Entre 80 y 90 gramos
Azúcar glass o azúcar normal (80 gramos si les gusta muy dulce, o reduzcan a 60 grs si la prefieren menos dulce)
Huevo mediano (1 unidad)
Aromatizantes al gusto (ralladura de limón, ralladura de naranja, esencia de vainilla o un toque de agua de azahar para darle el característico aire oriental)
Masa sablé o masa quebrada, masterclass
Tartaletas o tarta de maracuyá (fruta de la pasión)
Ingredientes
Una masa sablé previamente horneada a medio cocer (casi blanca)
El jugo colado de dos frutas de la pasión (maracuyá) medianas
Una lata de leche condensada
Tres huevos
Entre 25 y 70 gramos de azúcar (ajustar al gusto, considerando que una cucharada colmada equivale a 25 gramos)
50 gramos de nata líquida para batir (espesa)
La ralladura de una naranja
Nata montada (crema batida) para decorar
Preparación
Licuar la pulpa de la fruta de la pasión para desprender las semillas.
Pasar el resultado por un colador para obtener un jugo limpio y libre de pepitas negras.
Mezclar en un bol amplio el jugo de la fruta, la leche condensada, los tres huevos y el azúcar seleccionado según el nivel de dulzor deseado.
Incorporar la nata líquida para batir y la ralladura de naranja a la preparación, integrando todo de manera homogénea.
Volcar la mezcla líquida con cuidado sobre la base de masa sablé previamente horneada.
Llevar al horno precalentado a 180°C hasta que el relleno cuaje y adquiera una consistencia similar a la de un flan.
Retirar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente.
Conservar en el congelador si se desea planificar con antelación o mantener en refrigeración si se consume pronto.
Decorar la superficie con una capa de nata montada antes de servir para aportar mayor cremosidad y presentación.




