Dulce de membrillo y pastelitos de almendra y nuez

KOSHERCHEF, CON PINJAS BENABRAHAM-TONI PINYA FLORIT – Les traemos dos joyas de la repostería tradicional: el dulce de membrillo y los bocaditos de almendra y nuez para recordar que  que cocinar también es un acto de memoria y amor por nuestras raíces. ¡Buen provecho y Shabat shalom!

Receta 1: Dulce de membrillo (pasta de membrillo)

Ingredientes:

  • 3 kg de membrillos

  • 1 kg de azúcar

  • Zumo de medio limón

Elaboración:
Lavar los membrillos eliminando la pelusa exterior, cortarlos en cuartos y retirar las partes dañadas o con parásitos. Cocerlos cubiertos de agua a fuego lento hasta que estén tiernos y puedan aplastarse como un puré. Retirar los cuartos y dejar reducir el líquido de cocción hasta obtener aproximadamente un decilitro y medio, que servirá como base de pectina natural. Quitar la piel a los membrillos, triturar o aplastar con tenedor hasta obtener un puré. Mezclar el puré con la reducción, el kilo de azúcar y el zumo de medio limón, y cocer lentamente durante 40-50 minutos sin dejar de remover. Cuando la pasta espese, verterla en moldes forrados con papel sulfurizado y dejar enfriar. Guardar en frío o en lugar fresco. Servir con queso fresco, cremoso o de cabra —siempre kosher— para disfrutar del contraste perfecto.


Receta 2: Bocaditos de almendra y nuez

Ingredientes:

  • 150 g de almendra molida

  • 150 g de nueces molidas (pueden sustituirse por pistacho o mezclarse los tres)

  • 150 g de azúcar

  • 2 claras de huevo

  • Ralladura de 1 limón

  • Una pizca de canela

  • (Opcional) zumo de 1 clementina si la masa queda seca

  • 75 g de piñones para forrar

  • 2 yemas de huevo para barnizar

Elaboración:
Mezclar la almendra, las nueces, el azúcar, las claras, la ralladura de limón y la canela. Si la masa queda seca, añadir el zumo de clementina. Formar bolitas del tamaño de una nuez. Batir las dos yemas y pasar las bolitas por ellas antes de rebozarlas en piñones. Colocarlas sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado y hornear 15 minutos a 150–180 °C, hasta que los piñones estén dorados. Dejar enfriar y guardar en caja metálica o tupper: aunque pueden durar más de diez días, suelen desaparecer antes. Perfectos para acompañar un té o una infusión.

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