Pasta filo y una tarta de manzana

SIEMPRE EN FIESTAS CON ROSY MIZRAHI – En esta nueva entrega nuestra chef sefardí nos enseña a preparar masa filo casera -masa phool o masa brik- y, con ella, una elegante tarta de manzana ideal para congelar con antelación y tener lista para  celebraciones como Rosh Hashaná (donde el dulzor de la manzana, ya saben, es protagonista) Recetas y consejos imperdibles en un programa que queremos dedicar a la abuela de Rosy, Rosa Z”L, y a todas las abuelas que nos enseñaron el amor por la cocina.

Masa filo y tarta de manzana con masa filo

Ingredientes

Para la masa filo casera

300 g de harina de todo uso
Agua (la necesaria para formar una masa suave)
Unas gotas de vinagre de manzana
Sal
Fécula de maíz para espolvorear

Para el relleno

3 manzanas grandes (de la variedad que más nos guste)
Ralladura de limón
Zumo de limón
Azúcar
Canela

Para el montaje

Aceite neutro (girasol o maíz)
Mermelada clara (albaricoque, melocotón o similar)
Azúcar glas

Opcional

Nata montada con muy poco azúcar

Elaboración

Preparar la masa mezclando la harina con sal, unas gotas de vinagre y el agua necesaria hasta obtener una masa homogénea. Amasar bien, dejar reposar y dividir en bollitos de unos 20 a 30 gramos. Cubrir con un paño para evitar que se sequen. Estirar cada bollito hasta dejarlo extremadamente fino y casi transparente, ayudándose con las yemas de los dedos. Espolvorear cada capa con fécula de maíz para impedir que se pegue a las siguientes. Reservar las láminas cubiertas hasta su utilización. Mientras tanto, pelar las manzanas, cortarlas en rodajas muy finas y mezclarlas con ralladura y zumo de limón, azúcar y canela. Dejar reposar para que desprendan líquido y escurrirlas bien antes de utilizarlas. Engrasar ligeramente una fuente de horno y colocar entre siete y diez capas de masa fila, pincelando cada una con aceite neutro. Extender una fina capa de mermelada sobre la última lámina y distribuir las rodajas de manzana de forma uniforme. Espolvorear con azúcar glas y hornear a 180 grados hasta que la masa quede dorada y crujiente y las manzanas adquieran un aspecto brillante y caramelizado. Servir sola o acompañada de nata montada ligeramente azucarada.

Consejo de congelación

Montar la tarta en crudo, guardarla perfectamente cerrada en una bolsa apta para congelador eliminando la mayor cantidad posible de aire y congelarla. Cocinarla directamente desde el congelador, sin descongelar previamente, para conservar toda la textura crujiente de la masa.

Scroll al inicio